No siempre las malas notas son el resultado de un mal trabajo o de dificultades a nivel cognitivo de los niños. Muchas veces tienen una relación directa con factores como: la familia, la motivación y dificultades en el aprendizaje no identificadas a tiempo.
Por lo general, las notas son motivo de alta preocupación en las familias y cuando éstas son bajas mucho más. Las notas son el indicador de problemas invisibles no detectados y que merman el autoestima y motivación del niño. Así como también se debe tomar en cuenta factores determinantes como los emocionales que definen comportamientos y conductas que pueden disminuir el rendimiento de manera negativa.
En la etapa de educación primaria ya se pueden empezar a identificar los primeros indicadores de dichas dificultades, si no intervenimos a tiempo un fracaso escolar.
¿Qué situaciones pueden esconder las malas notas de nuestros hijos?
Dificultades de aprendizaje en lectoescritura, cálculo, dificultades con el procesamiento de la información no verbal, memoria, adquisición del lenguaje, articulación y pronunciación, etc.
Dificultades del desarrollo y área social como situaciones de acoso escolar y ciberacoso, desadaptación social, comunicación, sociabilidad, empatía, inflexibilidad mental, social y comportamental, predisposición a capacidades avanzadas, visión, psicomotricidad, etc.
Dificultades en el área emocional y comportamental como desadaptación familiar, desadaptación escolar, baja tolerancia a la frustración, desobediencia, conducta dominante, exigente, egocéntrica, uso desadaptativo de las nuevas tecnologías, atención e impulsividad, alimentación conductas problemáticas, baja autoestima, bajo estado de ánimo, etc.
Viviana Hualca, directora académica de ILVEM ECUADOR recomienda los siguientes factores en los que se debe trabajar:
Entorno familiar. – Los niños necesitan un ambiente familiar rico en estímulos, donde capten una verdadera implicación de la familia en su vida escolar.
Para los conflictos familiares no hay respuestas fáciles y duraderas que no pasen por abordarlos directamente y no ignorarlos, pasa por intentar resolverlos y pasa por el esfuerzo, la reflexión, el cariño y amor constantes.
Metodologías didácticas en clase:
Escuela: Los profesores también ejercen un papel activo para que el estudio se muestre interesante a los ojos del niño a través de los métodos didácticos que emplea en sus clases, su formación académica y pedagógica, el tipo de relación que fomente y desarrolle con sus alumnos/as, el clima escolar en general, etc.
Métodos y técnicas de estudio: Que ayuden a sistematizar los conocimientos y optimizar el tiempo.
Autoestima: Hazle sentir que le prestas atención y tienes en cuenta sus sentimientos e inquietudes. La autoestima de los niños está muy influida por la calidad del tiempo que los padres pasamos con ellos. Hay que enseñarles a incorporar los errores en el proceso de aprendizaje y no desmoralizarse ante las dificultades: “Todas las dificultades tienen solución”.
Atención: Para aprender es fundamental que sean capaces de centrar su atención en lo que tienen entre manos. Hay indicios que no debemos pasar por alto: cuando les cueste concentrarse, mantenerse quietos y cuando reaccionen con mayor impulsividad.
Lector escritura: Es una de las claves del éxito escolar. La lectura y la escritura son imprescindibles para todas las asignaturas y si no las dominan, el edificio se tambalea desde sus cimientos. Debemos fomentar en ellos el amor por la lectura y la escritura.
Motivación: Esto conlleva falta de esfuerzo personal y abandono de sus tareas. Los adultos deben ser pacientes porque los niños alcanzarán los niveles deseados más despacio de lo que fuera de desear, pero el resultado final es más satisfactorio. Es importante que los niños piensen que pueden controlar su propia vida.
Memoria: Esta capacidad es clave para el rendimiento escolar. Se puede ejercitar y estimular con juegos y actividades divertidas. Debemos descartar inconvenientes de memoria, dificultad de aprendizaje que se caracteriza por presentar los siguientes comportamientos en el aula: progreso académico lento, olvido de las instrucciones, errores en la realización de actividades que exigen almacenamiento y procesamiento simultáneo, pérdida en la ejecución de tareas complejas o no retención de aprendizajes.
La identificación a tiempo de una dificultad, hace la diferencia en dar el apoyo correcto a nuestros hijos. (I)