En Ecuador según la Organización Mundial de Salud, se menciona que en el 2018 se reportaron 1521 casos de autismo en el Ecuador y en su mayoría no reciben los cuidados y tratamiento adecuado para superar esta condición.
Se puede afirmar que el autismo no es una enfermedad, es una condición y lamentablemente en Ecuador por desconocimiento se convierte esta condición en rechazo. Muchas personas diagnosticadas con Trastornos de Espectro Autista (TEA) o llamado Autismo no son diagnosticadas desde temprana edad, extendiéndose a la adultez sin los cuidados y tratamientos que lo requieren. Lamentablemente no existe una cura para esta condición, sin embargo, existen terapias que se trabajan desde los primeros años de vida para mejorar su desarrollo y que el niño o la niña pueda adaptarse a generar interacción con la sociedad.
Para Martha De La Torre, neuropsicología y directora de CERENI afirma que el autismo se puede llegar a reconocer principalmente por dificultades en el lenguaje, falta de contacto visual y déficit de atención entre otros factores más. Existen
también casos más complejos en la que las personas pueden presentar enfermedades como convulsiones o epilepsia. Es importante que en nuestro país se empiece a entender las distintas etapas por las que transita esta condición y por sobre todo tener una mirada completa del diagnóstico, intervención y procesos inclusivos, desde un mismo equipo.
Viendo la necesidad que surge este tema en nuestro país, este 15, 16 y 17 de diciembre en la ciudad de Quito, se llevará el VI Congreso Internacional Neuropsicológico y Neuroeducativo: Acompañando desde la primera infancia hacia la adultez para un proceso inclusivo funcional e integrador enfocado al AUTISMO. El objetivo de esta iniciativa es concienciar a la sociedad sobre esta condición de vida y sobre todo que los profesionales y familias cuenten con herramientas actualizadas y funcionales para esta
población. El congreso tendrá temáticas que buscan dar respuestas a las necesidades de diagnóstico e intervención neuropsicológica, neuropedagójico a las familias.
Las familias ecuatorianas buscan desesperadamente orientación y apoyo a este tipo de procesos, que retrasan el desarrollo de destrezas escolares, sociales y funcionales, en donde les interfiere una adecuada adquisición de hitos y así sostenerse en un medio inclusivo. Buscar alternativas efectivas para esta condición será el éxito para el impacto a largo plazo en la calidad de vida de quienes lo sufren y de su entorno. (I)