Mi nombre es Daniel Noboa Azín, nací el 30 de Noviembre de 1987 en la ciudad de Guayaquil. Soy hijo del empesario y ex candidato a la Presidencia de la República, Álvaro Noboa Pontón y de la doctora en Medicina, Anabella Azín.

He formado un lindo hogar junto a mi esposa, Lavinia Balbonesi, especialista en nutrición. Y tengo la bendición de tener dos hermosos hijos, Luisa y Álvaro, que son el motor para levantarme cada día buscando un mejor Ecuador para ellos y para todos los ecuatorianos.

Dentro de mi formación, puedo contarles que terminé mis estudios secuendarios en el Colegio Alemán Humboldt de Guayaquil, para luego, en 2010, recibir mi título en Administración de Negocios, en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York (NYU Stern School of Business).

Continué mi carrera universitaria, conciente de que el mundo de hoy exige una actualización permanente de conocimientos, y entre 2018 y 2020 alcancé dos títulos de maestría: Administración de Negocios y Administración Pública, en el Kellogg School of Managment y Harvard Kennedy School respectivamente.

A mis 18 años, fundé mi primera y propia empresa “DNA Entertainment Group”, dedicada a la organización de eventos, lo cual me dio una experiencia enriquecedora que me permitió, un año después, trabajar en la Corporación Noboa, llegando a ser el Director Naviero más joven de la historia de la compañía. Luego pasé a ser Director Comercial hasta junio del 2018, siendo mi tarea principal supervisar la estrategia de ventas global para todos los productos alimenticios y el control de la empresa.

Desde mayo de 2021, decidí tomar el reto más importante de mi vida, dejar la tranquilidad de la empresa privada, y pasar al sector público, para intentar mejorar la calidad de vida de mis conciudadanos de alguna manera. Es por eso que acepté la candidatura a Asambleísta por la provincia de Santa Elena, a quienes represento con orgullo, y con el favor de sus votos, me he convertido en Legislador y Presidente de la Comisión de Desarrollo Económico, Productivo y la Microempresa.

La historia se seguirá escribiendo…

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