• 800 personas, meses de negociación y el reto de traer superestrellas a Ecuador.
Meses de planificación, complejas negociaciones internacionales y un equipo que puede superar las 800 personas forman parte de la maquinaria invisible que hace posible que una superestrella de la música llegue a los escenarios de América Latina. Así lo explica la productora ecuatoriana Claudia Hidrobo, especialista en logística y producción de grandes conciertos internacionales.
Con más de una década coordinando espectáculos y giras en América, Europa, Asia y Medio Oriente, Hidrobo asegura que el proceso para incluir a un país en una gira mundial comienza mucho antes de que el público compre la primera entrada.
“Son meses de planificación con una oferta inicial que debe convencer al artista y a su equipo de visitar el país. Una vez que se acepta, comienza una etapa intensa de preproducción que incluye el lanzamiento del show y la coordinación con la ticketera para la venta de boletos”, explica en entrevista exclusiva.
Tras el anuncio del concierto comienza la fase técnica. Cada espectáculo debe cumplir con los llamados “riders”, documentos que detallan todas las especificaciones exigidas por los artistas, desde sonido e iluminación hasta condiciones de camerinos y hospitalidad.
La dimensión del despliegue es considerable. Según Hidrobo, producir un concierto internacional puede requerir más de 800 personas entre personal de seguridad, técnicos de iluminación y sonido, logística de transporte, producción de backstage, personal operativo e incluso traductores.
La tecnología también ha transformado el sector. Las plataformas digitales de venta de entradas incorporan sistemas de colas virtuales, que permiten medir en tiempo real el interés del público.
“Gracias a estas herramientas los organizadores pueden monitorear cómo avanza la venta y eso permite negociar con los equipos de los artistas la posibilidad de abrir nuevas fechas”, explica.
A lo largo de su trayectoria, Hidrobo ha participado en la producción de conciertos de artistas internacionales como Bad Bunny, Karol G, Juan Luis Guerra, Luis Miguel, Sting o Ricardo Arjona, en Ecuador y otros países de la región.
Sin embargo, advierte que uno de los principales retos para el mercado ecuatoriano sigue siendo la infraestructura.
“El desafío más grande es el equipo técnico disponible y, en Ecuador, la falta de recintos de mayor capacidad que permitan competir con otros mercados latinoamericanos”, afirma.
La seguridad del país también es un factor clave para los artistas internacionales. Sus equipos revisan cuidadosamente las condiciones antes de confirmar presentaciones.
Hidrobo recuerda que durante una de sus giras recientes el equipo del cantante Luis Miguel llegó a evaluar la posibilidad de cancelar su concierto debido a preocupaciones relacionadas con seguridad.
A pesar de estos desafíos, la productora considera que el país aún tiene un enorme potencial dentro del circuito internacional de espectáculos.
“Hoy se puede soñar con traer artistas que están saliendo de grandes giras mundiales, pero es fundamental seguir fortaleciendo la industria y apostar por mejores escenarios”, concluye.
Por: Francisco Racines.
