La travesía de Philippe inició en 1994, cuando su vida dio un giro a partir de su divorcio luego de un matrimonio de 10 años. Era un hombre de familia con una esposa, hijos, casa, auto y un trabajo ejecutivo en Francia, y de pronto un día terminó.
A partir de ese momento, Philippe decidió dar la primera vuelta al mundo en tren, viaje que lo hizo durante un año. “Volví transformado y con el deseo de explorar otros lugares, descubrir nuevas culturas y así es como empecé a recorrer el planeta sin parar”, cuenta.
En el 2012, cuando tenía 47 años, se dio cuenta que había visitado 150 países y que le quedaban 47 por recorrer, para así completar todas las regiones que conforman el planeta Tierra. No lo dudó e inició la aventura por los que le faltaba, entre estos algunos poco conocidos y otros menos seguros como: Irak, Afganistán, Corea del Norte, Bielorrusia, Papuasia, de ese trayecto terminó en Surinam, un país de América Latina, donde se habla holandés.
En varios países se radicó, en Argentina estuvo siete años y en otros permaneció por meses: Cuba, Brasil, Panamá, Santo Domingo, Estados Unidos e Inglaterra. Hasta que en el 2019 encontró el amor en Ecuador y se casó. Aquí le tocó vivir el confinamiento por la pandemia que afectó el mundo entero a causa del Covid-19. Sin embargo, aprovechó el tiempo para escribir sus relatos y experiencias publicando su libro “197”, en donde cuenta y describe sus aventuras.
Viajar es vivir dos veces
Philippe es un aventurero que disfruta cada momento de sus expediciones, y se sigue asombrando con nuevos lugares y emocionando con cada persona que conoce. La mayor parte de sus viajes los hizo solo, en otros estuvo acompañado con sus hijos o su padre. Ahora viaja junto a su esposa Gina.
Lo importante para él siempre es llenarse de experiencias y conocer gente de diferentes culturas. “Cuando mis hijos eran niños, adaptaba los viajes a la naturaleza, animales; también disfruté con mi padre Joseph. A otros países como África y Medio Oriente fui solo porque nadie quería arriesgarse”, comenta
Eldorado, su propuesta para compartir experiencias viajeras
A raíz de su gusto por viajar, decidió crear una Agencia de Viajes, con la que sigue recorriendo el mundo, organizando fantásticos viajes con grupos de turistas, ofreciendo “el mundo a la carta”.
La agencia franco-ecuatoriana Eldorado, abre sus puertas este mes en Quito y está avalada por su amplio conocimiento y experiencias vivenciales. Quien mejor que Philippe para entregar recomendaciones de viajes y sugerir los mejores sitios para visitar. Su carisma es su mejor carta de presentación, está presto para hacer nuevos amigos y compartir lo que sabe. Además de que puede comunicarse en varios idiomas ya que habla español perfecto, así como el inglés, alemán, francés; un poco de italiano y portugués.
Cuando le preguntan sobre sus países favoritos, ya los tiene muy bien ubicados y hasta señalados con un corazón en su mapamundi: Canadá, Ecuador, Argentina, Marruecos, Italia, Grecia, Irán, Yemén, Siri Lank, Tanzania, Indonesia y Nueva Zelanda. En cada uno recuerda a personas y lugares que hicieron de sus viajes, momentos inolvidables.
Al final de su libro, Philippe publica un cuadro en el que detalla y enumera cada país visitado, con el año y los días que permaneció en cada uno, sumando un total de 3.685 días de viaje, durante 10 años.
Actualmente tiene sus redes sociales en donde comparte su experiencia, brindando consejos y publicando sus fotografías. También se pueden conocer los tours que organiza con su agencia de viajes Eldorado. Sin duda será una gran experiencia viajar guiado por las recomendaciones de un experto y aventurero, como lo es Philippe Melúl. (I)