Representantes de la Asociación de Pequeños Agricultores y de la comunidad de Puerto Hondo, junto al equipo de Holcim Ecuador y la organización “The Social Project» durante la inauguración del primer vivero comunitario de manglar en Guayaquil.

En un esfuerzo pionero por restaurar el ecosistema de manglares y promover la sostenibilidad, la Fundación Holcim Ecuador, inaugura el primer vivero comunitario de manglar en Puerto Hondo, Guayaquil. Este proyecto, liderado por Holcim Ecuador y la Fundación The Social Project como co-ejecutores, busca reforestar y preservar el entorno natural, mientras fomenta el desarrollo económico sostenible para la comunidad local.

La idea nació hace un año, cuando la Fundación Holcim Ecuador, en sus trabajos habituales en el sector, como parte de su estrategia de inversión social que lleva más de doce años trabajando en y con 14 comunidades en la vía a la Costa, vecinas a sus operaciones. Fue allí donde el equipo de Holcim Ecuador propuso ejecutar el proyecto “El Primer Vivero Comunitario de Manglar en Guayaquil”.

La comunidad de Puerto Hondo, representada por la Asociación de Pequeños Agricultores, a través de un voto en asamblea, decidió unirse al proyecto y aportar un terreno comunitario al pie del estero para su ejecución, que al momento se encontraba deshabitado y ocupado como escombrera. Para adecuar el lugar y levantar la infraestructura del vivero, fueron necesarias 12 mingas comunitarias y 3 voluntariados corporativos a los que se sumaron 55 colaboradores del equipo de Holcim Ecuador.

Además de dejar listo el lugar físico para su funcionamiento, el proyecto requirió de la preparación técnica para administrar esta especie tan importante para el ambiente, se brindaron 24 horas de talleres de capacitación a las 22 personas de la comunidad que conformaron la comitiva del proyecto en temas como: el cuidado y crecimiento de manglares, reforestación, además de formación administrativa para gestionar el negocio y ofrecer servicios de reforestación y venta de plantas.

En esta primera fase, se están preparando las primeras 2,000 plántulas de mangle de las especies: rojo (Rhizophora mangle), negro (Avicennia germinans) y jelí (Conocarpus erectus). Los manglares ecuatorianos, además de ser ecosistemas clave para la conservación de diversas especies de flora y fauna, tienen un papel crucial en la mitigación del cambio climático. Según estudios realizados en el Refugio de Vida Silvestre Manglares del Estuario Río Esmeraldas, los manglares pueden almacenar hasta 446,94 toneladas de CO₂ por hectárea en su biomasa.
Adicionalmente, estos ecosistemas albergan una rica biodiversidad, incluyendo cinco de las siete especies de manglar presentes en Ecuador, y proporcionan hábitat para numerosas especies de peces, crustáceos, moluscos, aves y reptiles que dependen de ellos para su alimentación y reproducción. Con este proyecto, no solo se busca restaurar este ecosistema protegido, sino también fomentar su contribución al equilibrio climático y al bienestar de la comunidad.

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