Psicólogo del Instituto Psiquiátrico Sagrado Corazón, Germán Mármol.
A pocos días de celebrar San Valentín, es preciso preguntarse si su actual relación de pareja es equitativa o esta decayó en una dependencia emocional.
Varios estudios académicos advierten los peligros de la dependencia emocional, ya que esta puede derivar en episodios de violencia con graves consecuencias sobre todo en las mujeres.
Un trabajo académico liderado por la Fundación Nosotras con Equidad de Riobamba, publicado en octubre de 2021, estudió la dependencia emocional y la violencia en mujeres atendidas en su fundación, dentro de un estudio observacional, prospectivo y analítico en 300 mujeres de 18 a 65 años, en el cual evidenció que 237 mujeres presentaron dependencia emocional moderada y 279 indicaron haber sufrido violencia de pareja severa, con una correlación entre la dependencia emocional y la violencia psicológica.
En otro trabajo de investigación de psicología clínica liderado por María Fernanda Guamán, en el área de Salud Mental de la Universidad Central del Ecuador, analizó a 274 mujeres de Quito y Otavalo, a quiénes se les aplicó la escala de violencia en la relación de pareja en jóvenes (EVRPJ), el cuestionario de dependencia emocional (CDE) y una encuesta sociodemográfica, en donde pudieron evidenciar que más de la mitad de la población presentó un bajo nivel de autoestima y un alto nivel de dependencia emocional, representados en subordinación, sumisión y desvalorización personal.
El estudio de la UCE realizado en 2019 permitió que las mujeres que fueron víctimas de violencia de pareja, asistan al Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer.
Para el psicólogo del Instituto Psiquiátrico Sagrado Corazón, Germán Mármol, la dependencia emocional debe ser analizada desde su origen, es decir, en los estilos y comportamientos con los cuales se van formando los niños y adolescentes.
“La personalidad dependiente tiene una raíz en el afecto y cuidado que tienen otros. Hay casos en que esa búsqueda de ser querido de forma más persistente, se da incluso hasta con su jefe en el trabajo”, reseña.
Para él, cuando una persona necesita de la aprobación de otra incluso en cosas irrelevantes como el color de la corbata o el traje que usará en un determinado día, denota inestabilidad.
“Los casos de personalidad inestable o personalidad límite deben ser tratados, ya que las personas dependientes pierden su capacidad de decisión y tienden con los años a no buscar ser jefes ya que no se hacen responsables de ninguna área”, añade.
Para el Psic, Germán Mármol, la incertidumbre derivada por la pandemia conjugada con la falta de empleo, fue un factor que influyó en el desarrollo de una personalidad dependiente en ciertos casos, reflejada en altos niveles de angustia, afectada también por la falta de seguridad en los espacios públicos.
“Para que la salud mental de la comunidad esté mejor, no se requiere de mayores atenciones psicológicas o psiquiátricas a cada ciudadano, sino que las autoridades le garanticen a su comunidad de lugares de esparcimiento seguro, como parques y canchas seguras. Así se podrá el nivel de angustias e incluso el consumo de sustancias”, señala.
Para él, San Valentín debe ir más allá de celebrar al amor e invitar a la reflexión de la pareja, corregir los errores y buscar crecer también en la salud afectiva. (I)