En Estados Unidos por el año 1909, la señorita Sonora Smart Dodd, evocando el día de la madre, evidenció que su padre al quedarse viudo crio y educó a seis hijos solo; por ello propuso determinar un día para la celebración en favor del Padre.

En 1924 se inicia la celebración bajo el régimen del presidente Calvin Coolidge y posteriormente, el presidente Johnson firmó la proclamación, del tercer domingo del mes de junio como: el Día del Padre en el país norteamericano.

Esta celebración se extendió por Europa, Asia, América Latina y África.

En esta fecha se rinde homenaje al Padre, reconociendo su papel trascendente en la crianza y educación de sus hijos.

En “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” de Friedrich Hengels, la figura del padre toma importancia, con las características fuertes que se crean y recrean en el desarrollo de los seres humanos a raíz de la poligamia y luego de la monogamia; una vez que la humanidad superó la poliandria.

Es interesante reconocer, que lo patriarcal identifica tanto al mundo pagano como al mundo religioso; donde varias acepciones pretenden cualificar la vivencia del padre.

Podemos decir que: la filosofía, la literatura, la sociología, la psicología, la medicina y otras ciencias, artes, y diferentes manifestaciones culturales, han marcado andariveles trascendentes sobre esta personalidad.

Efectivamente, encontramos que se califica al padre como: “un legislador investido de autoridad, como dador de normas, de poder, de reglas, como juez y como inteligencia supervisora, distante, severo, indómito y dinámico, es quien pretende aportar claridad, quien dirige, quien toma la iniciativa”.

En la religión católica, identificamos un centro idóneo frente a lo patriarcal; con el Papa.

Resulta interesante recordar el pensamiento de algunos Sumos Pontífices:

En 1961 el Papa Juan XXIII, publica la encíclica “Mater et Magistra” (Madre y maestra) misma, que inspira a la humanidad para dar paso a la existencia del Obrero accionista; lo que significa, que deberíamos superar al empleado y al obrero como asalariados y dar paso a que sean parte trascendente en el modo de producción; no solo con trabajo, sino con una cuota en el capital.

En 1967, el Papa Juan Pablo VI, anuncia la encíclica: “Populorum Progressio” (Desarrollo de los pueblos) donde insiste en que, la economía está al servicio humano, y no al revés.

En 2020, el Papa Francisco, lanza la encíclica “Fratelli tutti” (Hermanos todos), que hace referencia al lado supremo del amor que es la misericordia; entendiéndose como misericordia lo superlativo del amor.

Recordando, en “La Puta de Babilonia” de Fernando Vallejo, se afirma que, en la historia de los Papas, varios tuvieron hijos; y éstos llegaron a ocupar esta dignidad; aspecto que en el análisis histórico y para el tema que nos ocupa, nos da a conocer que la influencia patriarcal es tan gravitante en múltiples órdenes de la vida y también en el tema religioso formal.

Hoy nos interesa establecer que, conjuntamente con la madre, tienen a su haber el lado superlativo del amor; donde se entrelazan las obligaciones de subsistencia, educación, trabajo, desarrollo y otros en favor de sus hijos.

La acción del padre en múltiples ocasiones y por un trascendente número de años de la humanidad, ha sido drástica y también se compartía y se comparte esa autoridad con los Maestros, especialmente de Primaria.

Ayer, la vieja frase: “la letra con sangre entra” partía de la autoridad patriarcal y cobijó durante muchos siglos a los seres humanos; aspecto superado en gran parte con léxicos y acciónes que deben pasar con más fuerza de lo urbano a lo rural.
Hoy, especialmente en las urbes, el trabajo fuera de casa del padre y la madre, han dado como fruto, un alejamiento del control y guía necesarios para los hijos; a ello se suma la vivencia electrónica de los actuales niños y jóvenes.

Es importante recordar a Cicerón: “No hemos nacido solamente para nosotros”. La siembra entonces, de amor y solidaridad no está solo en la madre sino también en la orientación austera del padre.

Encontramos capas sociales, donde el padre hoy hace trabajos domésticos y la madre trabaja fuera de casa; proyectando compartir labores domésticas en ciertas horas, y es oportuno pronunciarnos a fin de que los quehaceres se compartan con los hijos, superando cierto machismo, que no permitía esta trascendente cooperación.

Evidenciamos también, padres que se alejan de su misión natural y luego de un proceso doloroso, se simplifican a una pensión alimenticia, casi siempre impuesta y exigua, a lo que se suma una despreocupación generalizada.

Por fortuna también encontramos padres que hacen de madre y padre; e identificamos madres que viceversa, cumplen rol de padre y madre a la vez e incluso encontramos hijas/os mayores que toman el rol paterno o materno en favor de sus hermanos menores.

Es también conveniente mencionar a Herbert Spencer: “La educación tiene por objeto la formación del carácter”.

El carácter psicológicamente y sociológicamente, puede modularse; es decir, puede orientarse y reorientarse permanentemente; hecho que no sucede frente al temperamento, mismo que es fijo y radical.

Por tanto, la educación y el ejemplo del padre; sin marginar la estrategia, orienta y graba el carácter de sus hijos.
En el tema político, la estrategia en el ejercicio democrático cobra un interés sustantivo cuando hablamos de populismo, conservadurismo, liberalismo, neoliberalismo, comunismo, socialismo y otros que aún se mantienen en lo contemporáneo; es ahí, que la táctica juega un rol importante, por ejemplo, en el voto obligatorio o de carácter optativo, en el sistema de listas o individuales.

Los regímenes dictatoriales que conculcan el ejercicio democrático, eclipsando la libertad y pretendiendo llenar la conciencia con donativos, varios de ellos asimilados, en cierta medida como subsidios y bonos; donde se incluye la rebaja de bebidas alcohlicas en periodos de fútbol. América latina, hoy viviendo esta irradiación; bajo el caldo de cultivo de quienes ejercen el voto por la ilusión y las promesas; y lo que es más grave, bajo la consigna de gratuidad de bienes y servicios; aspectos que salen de la realidad, cuando el votante, en estimable número, no ha merecido una formación básica, ni en el hogar ni en la escuela y naturalmente la guía inicial del padre en ocasiones ha fallado.

Lo gratuito no existe integralmente en la dimensión que la politiquería plantea y por el contrario es un costo que paga toda la sociedad.

También los regímenes democráticos formales han caído en varias ocasiones y épocas, no solo en la demagogia, incumplimiento de promesas, en el alejamiento de soluciones y lo que es más grave, en corrupción con la complicidad de ciertos entes privados.
Vemos entonces, que los regímenes dictatoriales y los regímenes democráticos al identificarse con la corrupción descansan en el populismo, Sistema Patriarcal, político, nefasto que debe ser extinto con la educación desde el Hogar.

El Páter Familia ha pasado de: papá, papi y hoy ha quedado en “pa”; “sin consulta popular” alguna; y es importante su misión, no sólo en lo educativo, laboral sino en lo ideológico social; porque dentro de la escuela inicial, conjuntamente con la madre: son y seguirán siendo los primeros maestros en múltiples casos insuperables e insustituibles.

La misión del padre es infinita y dura mientras vive físicamente y después de sus días; por ello, evocando a Johann Paul Friedrich: “La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados”.

Recordando a Fruid: “No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre”.

Finalmente en armonía con la niñez, la siembra del padre comprende a la juventud
“El mundo será lo que la juventud quiera; si esta ama la verdad y el bien, eso habrá en el mundo”. Werner Karl Heisenberg

La mejor enseñanza del padre y en este día debe reivindicarse constituye el ejemplo.
Loor al Padre! hoy y siempre.

Dr. Walter Enríquez Vásquez

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