Se prevé iniciar los trabajos en 15 días y se extenderán por seis meses.

El histórico hospital San Lázaro de Quito fue fundado en 1785 como hospicio y leprosería, funcionó durante siglos como el principal centro psiquiátrico de la sierra ecuatoriana. Esta edificación se encuentra ubicada en las calles Ambato y Barahona, (centro), y va a ser rehabilitado por el Municipio de Quito, mediante el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP), así se consolida una estrategia que cuida, conserva y preserva construcciones patrimoniales de la ciudad más linda del mundo.

La actual administración municipal impulsa la recuperación del antiguo Hospital San Lázaro, espacio patrimonial icónico del Centro Histórico de Quito, no solo por su arquitectura, sino el servicio que brindó a población vulnerable de la época.

El IMP se encargará de la ejecución del mantenimiento especializado preventivo correctivo de los claustros (oriental y occidental) del antiguo Hospital San Lázaro y de la capilla. Estos espacios serán habilitados para el servicio público, garantizando espacios de confort y calidad para los usuarios. La inversión que se realizará es de USD 6.5 millones.

Milton Chávez, director del IMP, señaló que se emprenden las acciones de recuperación y rehabilitación integral del antiguo Hospital San Lázaro y su capilla, el bien al momento presenta deterioro en algunos elementos. “Los trabajos están planificados a ejecutarse en seis meses, y que empieza en 15 días, con la intervención de la capilla donde se recuperará la edificación, los bienes muebles y los murales. Este espacio será destinado al uso público”.

Mientras que en los claustros los trabajos se enfocarán en la recuperación de toda la edificación “se la va a liberar de elementos añadidos y se recuperará el bien para uso administrativo y se está analizando si también se lo emplea para labores de salud mental”, así se mantendrá la memoria histórica del bien, indicó el funcionario.

Lo que se aspira es que la ciudadanía pueda vivir este bien inmueble, a la vez de recordar este espacio. “De esta manera la gente se apropia del bien patrimonial. Ese es el uso y el sentido de estos bienes no son intocables, son bienes que deben servir a la ciudad”, enfatizó Chávez.

Las obras en los claustros abarcan una superficie de 7.282 m². Además, de la capilla que posee un gran valor artístico, pues en el interior de su nave central destacan elementos de bienes muebles como retablos, carpintería de madera, pintura mural y pintura de caballete. Los trabajos aquí se realizarán en 627 m², que sumados al área de los claustros superan los 7.900 m. de construcción.

Es importante señalar que, por su falta de uso se facilitó el avance de patologías, e incluso, un incendio provocado por habitantes de calle en 2023, comprometió la integridad estructural y material de varios componentes, principalmente de madera de la capilla.

Según el proyecto vigente, la capilla se convertirá en un auditorio que fomente la vinculación activa con la comunidad, con un funcionamiento autónomo respecto del resto del complejo, facilitando el desarrollo de actividades institucionales, culturales y comunitarias.

Datos de interés:

La intervención más reciente en esta edificación municipal data de 2013 y se enfocó en la consolidación, reforzamiento estructural e impermeabilización de una parte de las cubiertas del claustro occidental, lo que permitió estabilizar sus componentes arquitectónicos y garantizar la permanencia de la estructura edificada. No obstante, en los claustros orientales, se limitó a labores de protección en las cubiertas (sobrecubierta).

El sistema constructivo del antiguo hospital, fundado en 1785, está conformado por muros de ladrillo, cubiertas inclinadas de madera y teja; espacios internos de uso individual (celdas), presencia de una torre frontal en la esquina suroriental; entrepisos de madera, gradas exteriores en ladrillo que desembocan en los patios centrales.

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