A lo largo del último año, el club de voluntarios de Laboratorios Bagó ha dirigido sus esfuerzos hacia el apoyo de niños, niñas y adolescentes, estableciendo colaboraciones significativas con tres destacadas fundaciones de Quito: Hogar de Niños San Vicente de Paúl, Fundación La Dolorosa y ASONIC. Estas entidades, se centran en trabajar con grupos vulnerables, en situaciones de abandono y en la lucha contra el cáncer.
Hasta el momento, el club, está compuesto por 22 miembros en Quito, y tiene como misión central respaldar fundaciones que buscan satisfacer diversas necesidades. Este propósito se alinea estrechamente con los cinco valores corporativos de la empresa: pasión, innovación, compromiso, enfoque y trabajo en equipo.
El programa de voluntariado está compuesto por los propios colaboradores de Laboratorios Bagó. Esta iniciativa ha experimentado un notable crecimiento desde su lanzamiento en 2023, consolidándose como un pilar emblemático que refleja los valores fundamentales de la compañía.
María Isabel González, Gerente de Gestión de Personas, destaca las proyecciones para el 2024: «Este año, tenemos la visión de fortalecer las fases de intervención del club. Este proceso implica un análisis detallado del nicho de fundaciones, comprendiendo a fondo sus necesidades. Además, se focalizará en optimizar el proceso de formación para cada miembro del club, con la firme intención de ofrecer una gestión de alto impacto en la comunidad.»
Por su parte Nathaly Mosquera, Trabajadora Social menciona que “La esencia de nuestro programa de voluntariado reside en crear acciones que no solo beneficien al día de hoy, sino que también preparen el camino para las generaciones venideras. Este compromiso va alineado con la filosofía de triple impacto, donde cada acción busca transformar vidas, fortalecer comunidades y preservar nuestro entorno para las futuras generaciones.» (I)
