El exceso de velocidad que marca los fotorradares en Guayaquil ha sido cuestionado por los ciudadanos hace mucho tiempo y las autoridades no han podido dar solución y respuesta a las constantes multas que ha ocasionado este sistema de control de velocidad.
En Guayaquil, exceder los límites de velocidad constituye una contravención de tránsito de cuarta clase y se sanciona con el 30% del salario básico unificado (SBU) del trabajador en general, es decir, $ 127,50; además, la reducción de seis puntos en su licencia de conducir.
Las impugnaciones por las «lecturas erróneas» de los fotorradares se cuentan por miles. En el 2021 se presentaron 8.700 impugnaciones a las multas por exceso de velocidad impuestas por la Agencia de Tránsito y Movilidad de Guayaquil (ATM).
De enero a octubre del presente año, la ATM impuso 120 mil multas por exceso de velocidad. Estas situaciones se repiten a diario en las principales calles y avenidas de la urbe como la Avenida Narcisa de Jesús, la Av. Carlos Julio Arosemena, Av. Juan Tanca Marengo, e incluso en Vía a la Costa y otras zonas del país.
Alcolisti S.A., es el eterno proveedor de fotorradares de la ATM. La empresa vendió fotorradares, semáforos y otros componentes a Guayaquil por $45 millones. El dinero de las multas alimentó las compras.
Esta única empresa concentra, al menos, 95 adjudicaciones de contratos de régimen común y especial para proveer esos aparatos y otros dispositivos relacionados con el control de tránsito, y su mantenimiento, a instituciones cuyas inversiones suman $64,5 millones de dólares, entre febrero del 2015 y agosto del presente año, de acuerdo a los registros de Servicio Nacional de Contratación Pública (SERCOP).
Aquiles Álvarez candidato a la alcaldía de Guayaquil, manifestó que ¨no o es novedad para nadie en Guayaquil la arbitrariedad de las multas. Los radares básicamente se han convertido en la Alcancía de la ATM y la empresa que los vendió, en un caudillo beneficiario de millonarios contratos, a quien las autoridades competentes deberían”investigar y determinar hasta qué punto existe conflictos de interés en este tema tan controversial. (Aunque ya conocemos todos cómo se estancan las investigaciones que la justicia sigue contra esta administración)”.
Los fotoradares son elementos que se usan en muchas ciudades del mundo para DISUADIR la alta velocidad y accidentes viales, pero es a servicio de la ciudadanía, no de un monopolio de empresas; y esa será nuestra política pública en todos los servicios urbanos, como lo es la recolección de basura, dotación de agua potable, etc.
La política pública de mi plan de trabajo incluye el análisis profundo de cada una de las denuncias de multas de tránsito que los guayaquileños crean injustas. Las cifras presentadas en la investigación de Diario Expreso sobre las apelaciones son sorprendentes y deben analizarse una a una.
Desde la Alcaldía impulsaremos una veeduría ciudadana para la revisión de estos contratos junto con la Superintendencia de Ordenamiento Territorial y la Contraloría. El candidato de la Revolución Ciudadana lista 5, en su administración hará “Transparentar la información de la ATM, regular los radares y parquímetros. Las multas son excesivas”. Enfatizó.
Además, con la ANT revisaremos las normativas y lineamientos para abrir el abanico a sistemas y equipos de fotoradares y evitar el MONOPOLIO DE UNA EMPRESA. (I)
Fuente: Sala de Prensa Aquiles Álvarez.