Tres nuevas especies de plantas del género Blakea fueron descritas por investigadores de la University of Vienna, University of North Carolina Wilmington, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y Missouri Botanical Garden en los bosques andinos de Ecuador, revelando además comportamientos de polinización nunca antes documentados para este grupo.

El hallazgo, desarrollado por Johan Urrea, Darin S. Penneys, Diana Fernández-Fernández, Agnes S. Dellinger, Benjamin S. Lazarus, Carmen Ulloa Ulloa, Kira H. Durbin y Jacob P. Hetz, resalta la extraordinaria biodiversidad del país y la urgencia de su conservación.
Las nuevas especies, de nombres Blakea antennata, Blakea gorgona y Blakea rubiginosa, fueron identificadas tras años de expediciones botánicas realizadas entre 2023 y 2025 en la Cordillera Occidental de los Andes ecuatorianos.

Estas plantas pertenecen a la familia Melastomataceae, un grupo diverso de especies tropicales, muchas de ellas aún poco estudiadas. Ecuador es uno de los países con mayor diversidad de este género, con más de 60 especies registradas, cerca de la mitad endémicas.
Entre los descubrimientos más llamativos se encuentra Blakea antennata, una especie que presenta una estructura floral única en forma de diminuta “antena”, característica que inspiró su nombre. Esta peculiar adaptación podría estar relacionada con su interacción con polinizadores.

Pero lo más sorprendente no es solo su forma, sino quiénes la visitan: además de colibríes, los investigadores registraron murciélagos alimentándose de sus flores, marcando el primer registro documentado de polinización por murciélagos en este grupo de plantas.
Este hallazgo evidencia que algunas especies de Blakea han evolucionado para atraer tanto polinizadores diurnos como nocturnos, un fenómeno conocido como polinización bimodal.

Esta especie fue recolectada en la Cordillera Occidental de los Andes en Ecuador, entre los 2400 y 3100 m de altitud, en bosques nubosos y bosques montano alto. Se conocen siete registros en la provincia de Pichincha y uno la provincia de Cotopaxi.

Otra de las especies, Blakea gorgona, destaca por sus grandes hojas y flores con un olor similar al moho, poco común en plantas. Este aroma podría estar relacionado con la atracción de ciertos insectos, aunque aún se requieren más estudios para comprender su función ecológica.

Esta especie se ha recolectado únicamente en la localidad tipo, en un bosque nuboso montano bajo dentro de la Reserva de la Biosfera Andina del Chocó de Pichincha, a altitudes entre 900 y 1700 m.

Mientras tanto, Blakea rubiginosa presenta estructuras florales adaptadas a la polinización por abejas, incluyendo un mecanismo que libera polen mediante vibración, conocido como “polinización por zumbido”.

Esta especie se conoce actualmente en tres localidades de la provincia de Pichincha, en Quito y en el cantón de San Miguel de los Bancos. Se ha encontrado en bosques alterados y, en una localidad, crece en pastizales abiertos con pocos individuos.

A pesar de su reciente descubrimiento, las tres especies ya enfrentan serias amenazas. Los investigadores recomiendan clasificarlas como En Peligro, debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat causada principalmente por actividades agrícolas y ganaderas.

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