La capital de Chimborazo se alista para vivir una de sus jornadas más emblemáticas con la corrida de toros “Señor del Buen Suceso”, programada para el próximo 18 de abril, un espectáculo que reunirá figuras internacionales y que promete situar nuevamente a la ciudad en el mapa taurino de América Latina.
El festejo tendrá lugar en la tradicional Plaza de Toros Raúl Dávalos, considerada uno de los escenarios taurinos más importantes del país, con capacidad para miles de aficionados y sede de las principales celebraciones abrileñas.
La cartelera anunciada combina experiencia, proyección y representación internacional. Encabeza el cartel el reconocido matador español Antonio Ferrera, acompañado por el ecuatoriano Guillermo Albán, una de las principales figuras del toreo nacional, y la mexicana Paola San Román, quien hará su presentación formal en suelo ecuatoriano.
Los tres toreros lidiarán un encierro de seis toros de la ganadería Campo Bravo – Santa Martha, conocida por la bravura y calidad de sus ejemplares, que regresa a este escenario tras varios años, lo que añade un componente especial de expectativa entre los aficionados.
La corrida forma parte central de las tradicionales fiestas de abril de Riobamba, una celebración que combina cultura, historia y turismo, y que cada año convoca a visitantes de distintas regiones del país y del extranjero. En este contexto, el evento taurino se proyecta como uno de los principales atractivos de la agenda festiva, con impacto directo en la dinamización económica local.
Promotores del espectáculo destacan que la combinación de figuras consolidadas y nuevos talentos, junto con una ganadería de prestigio, posiciona a esta corrida como una de las más relevantes del calendario taurino ecuatoriano en 2026.
Además, el regreso a los ruedos de Guillermo Albán, tras su última actuación internacional en 2023, añade un elemento emocional y de expectativa para el público local, que verá nuevamente en acción a uno de sus máximos exponentes.
Riobamba, declarada tradicionalmente como capital taurina del Ecuador, reafirma así su papel como bastión de esta expresión cultural, con un evento que no solo convoca a los aficionados, sino que proyecta a la ciudad como destino turístico y cultural en la región andina.
Con una plaza que se prevé llena, una cartelera de alto nivel y una tradición profundamente arraigada, la corrida del 18 de abril se perfila como una cita imperdible para los amantes de la tauromaquia y como uno de los eventos más destacados del calendario festivo nacional.
Por: Francisco Racines
