El Centro de Convenciones Metropolitano de Quito acogió una jornada transformadora con el evento internacional The Mentors, donde líderes de opinión, empresarios y conferencistas latinoamericanos ofrecieron ponencias enfocadas en innovación, conciencia emocional, salud integral y desarrollo personal. El encuentro reunió a cientos de personas en un espacio de reflexión sobre el presente y futuro de la región.

El evento, producido por la promotora local Top Shows, inició con la intervención del empresario e inversionista mexicano Marcus Dantus, conocido por su participación en Shark Tank México. Dantus centró su exposición en el papel de la innovación como motor para el posicionamiento global de nuevos emprendimientos, citando a Microsoft como la única empresa que ha sabido adaptarse y mantenerse relevante durante más de cinco décadas.

Sostuvo que Latinoamérica atraviesa un momento clave, con condiciones demográficas y creativas excepcionales, aunque amenazadas por desafíos estructurales como la corrupción y la intolerancia al fracaso. Concluyó instando a integrar la innovación en la educación para construir una región más competitiva y resiliente.

Yokoi Kenji: sanar para avanzar

El conferencista colombo-japonés Yokoi Kenji ofreció una de las charlas más profundas del evento con su ponencia Ikigai, en la que abordó el trauma generacional, la programación emocional y la necesidad de redefinir el propósito de vida desde la identidad latinoamericana.

Kenji explicó cómo muchas personas en la región han sido criadas bajo una cultura de conflicto y supervivencia, lo que él denomina “culpa heredada”. Según su análisis, esta programación cerebral, instalada durante la infancia, perpetúa patrones de violencia, represión emocional y frustración. “Nuestro cerebro no disfruta la paz, permanece en alerta constante, atrapado en una guerra que ya no existe”, expresó.

Propuso romper con estas herencias negativas desde la infancia, revalorando la sensibilidad emocional y promoviendo la crianza con respeto. Rechazó la idea de que dejar llorar a un niño sea manipulación, y subrayó que reconocer la necesidad de afecto es el primer paso hacia una sociedad menos violenta.

Kenji criticó duramente a las generaciones mayores que descalifican los modelos de crianza actuales bajo la premisa de “pérdida de valores”, y afirmó que el verdadero daño proviene de la negación emocional, los gritos, los golpes y la justificación de la violencia como método educativo. “No se trata de eliminar los traumas, sino de hacerlos más humanos y menos destructivos”, añadió.

Apoyado en datos científicos, Kenji aseguró que el 80 % de los problemas imaginados nunca se concretan, pero afectan la salud mental. Para él, el caos emocional latino no es una virtud, sino una distorsión que impide el aprovechamiento de la gran inteligencia creativa regional. “Si soltamos el caos, abrazamos la paz y usamos la razón, Latinoamérica podría liderar al mundo”, concluyó, enlazando su mensaje con el de Dantus.

Casos de éxito y resiliencia financiera

A modo de sorpresa, el evento presentó al cubano Yoel Sardiñas como “caso de éxito”. Sardiñas relató cómo alcanzó la estabilidad económica a través de inversiones bursátiles, rompiendo con el guion social que asocia el éxito al sacrificio físico. Su mensaje se centró en liberar creencias limitantes heredadas y construir una narrativa personal basada en inteligencia emocional y visión a largo plazo. Cerró con la frase: “Que hoy no sea mi realidad no significa que no pueda llegar a serlo”.

Nutrición y controversia

El mexicano Guillermo Navarrete, conocido como Nutrillermo, ofreció una ponencia polémica sobre nutrición. Cuestionó los paradigmas médicos tradicionales, culpando al azúcar como principal causa de enfermedades modernas. Desestimó la importancia del colesterol y defendió la exposición a luz solar natural sobre la artificial. Finalizó promoviendo su comunidad virtual de salud y alertando sobre intereses comerciales en el ámbito médico. Su discurso generó debate entre los asistentes por su postura radical y sugerencias antivacunas.

Comunicación como herramienta de transformación

El cierre estuvo a cargo del comunicador y escritor Ismael Cala, quien destacó el poder de la comunicación consciente para liberar emociones y sanar. Enfatizó que la verdadera educación debería potenciar la individualidad y no imponer moldes sociales caducos. “Lo que callas te oprime, lo que expresas te libera”, dijo, invitando a los asistentes a reconectar con su autenticidad.

Cala realizó un ejercicio de meditación basado en el cerebro, el corazón y la atención plena, reforzando que la comunicación no solo se transmite con palabras: “El cuerpo comunica el 55 %, la voz el 38 % y solo el 7 % es verbal”. Rechazó el culto a los títulos universitarios, asegurando que el conocimiento verdadero es aquel que transforma vidas, no el que solo adorna un currículo.

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