La EPMAPS ejecuta obras para reducir la vulnerabilidad del sistema Mica–Quito Sur.

Un año después del deslave que afectó al sistema Mica–Quito Sur, la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS-Agua de Quito) ejecuta varias intervenciones orientadas a reducir la vulnerabilidad de esta infraestructura estratégica y recuperar el páramo donde ocurrió la emergencia.

En el sitio del deslave se están efectuando acciones que contemplan obras de estabilización del terreno, sistemas de drenaje para controlar la infiltración de agua, adecuaciones en la conducción, construcción de cámaras de bridas y el monitoreo de la restauración ambiental del área intervenida.

Además, la Empresa avanza en los estudios para implementar un sistema de bombeo co mo redundancia del sistema Mica Quito Sur, el análisis del potencial del acuífero del sur de Quito y la actualización del Plan Maestro de Agua Potable, con énfasis en la gestión del riesgo y la adaptación al cambio climático.

En contexto:
Estas acciones parten de la experiencia tras la emergencia ocurrida el 9 de julio de 2025, cuando un deslave provocado por las lluvias más intensas registradas en las últimas dos décadas destruyó 350 metros de la conducción Mica–Quito Sur. El movimiento en masa de aproximadamente 600.000 metros cúbicos de tierra suspendió el envío de 750 litros por segundo hacia la planta El Troje y afectó el abastecimiento de agua potable para cerca del 13 % de la población del Distrito Metropolitano de Quito.
Está emergencia representó el mayor desafío operativo de agua potable que han enfrentado la EPMAPS y la ciudad. Las evaluaciones técnicas determinaron que el deslizamiento fue consecuencia de una precipitación extraordinaria que saturó los suelos, hasta esa fecha, la estación hidrometeorológica La Mica registró el mayor acumulado de lluvias desde 2004.

Desde las primeras alertas emitidas por el sistema de monitoreo SCADA, los equipos técnicos activaron los protocolos de emergencia y trabajaron de forma ininterrumpida bajo condiciones de lluvia, nieve, temperaturas bajo cero y a una altitud cercana a los 4.000 metros sobre el nivel del mar. Para atender la emergencia se movilizaron excavadoras, tractores, buldóceres, volquetas, minicargadoras, equipos de iluminación y más de 75 técnicos especializados que ejecutaron las labores en el denominado Punto Cero.

En el sitio se removieron cerca de 180.000 metros cúbicos de material, se conformó una nueva plataforma para instalar la tubería, se implementaron drenajes emergentes y se rehabilitó la conducción. Asimismo, se desplegó un operativo de abastecimiento alternativo mediante tanqueros, hidrantes, pozos, cisternas inflables y puntos fijos de distribución para atender a la población afectada. Participaron más de 700 personas en territorio.
Durante toda la emergencia, la calidad del agua distribuida se monitoreó diariamente para verificar el cumplimiento de la norma INEN 1108, sin que se registraran brotes de enfermedades asociados al abastecimiento alternativo.

Los protocolos de actuación, el mantenimiento preventivo de la infraestructura, la disponibilidad de equipos especializados y la planificación operativa forman parte de una estrategia permanente para responder ante emergencias de mayor complejidad.

Municipio en acción

La emergencia también permitió fortalecer la coordinación entre instituciones metropolitanas, organismos de respuesta, comunidad y sector privado. El Municipio capitalino agradece la solidaridad que fue expresada a través de dotaciones, apoyo por parte de los vecinos que contaban con el servicio; y la comprensión de los moradores afectados por la emergencia.

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