El Municipio de Quito donó 21 trolebuses antiguos a gobiernos autónomos descentralizados (GAD), organizaciones privadas sin fines de lucro y a una institución educativa, con el objetivo de ser reutilizados en iniciativas de impacto social y espacios comunitarios.
Esta semana, la Empresa de Pasajeros entregó dos unidades de transporte no operativas al GAD San Isidro en el Carchi, que serán readecuados como espacios para apoyar a los pequeños emprendedores locales. Entre los beneficiarios están costureras y vendedores de café, tortillas de tiesto y machica.
Aníbal Guerrero, vicepresidente del GAD carchense, quien está a cargo de la Comisión de Cultura, Arte y Deporte de San Isidro, reveló que se enteró del programa de donación de unidades de transporte gracias a las redes sociales de la Empresa de Pasajeros. “El nuevo espacio remodelado será un sitio de identificación para invitar a los turistas a conocer nuestra parroquia”, señaló.
Quito cambia con el uso eficiente de 21 troles no operativos que tendrán una segunda vida:
17 unidades destinados a los GAD servirán de espacios comunitarios para fortalecer la integración social y aportar al desarrollo económico y turístico de sus localidades.
1 unidad destinada a la Unidad Educativa Fiscal “Aída Gallegos de Moncayo” servirá para la implementación de proyectos pedagógicos en beneficio de los estudiantes.
3 unidades fueron destinadas a la Fundación Cascadas del Milagro y a la Fundación Creando un Nuevo Camino para ser usadas como consultorio médico móvil, refugio temporal para mujeres en situación de violencia y espacio para el desarrollo integral de la niñez y la adolescencia.
Chatarrización
Como parte del programa de modernización de la flota, la Alcaldía ejecutó entre 2024 y 2025 el proceso de chatarrización de 43 trolebuses que habían cumplido su vida útil y fueron dados de baja de la operación.
La chatarrización permite que los componentes sean aprovechados como materia prima, aportando a la economía circular y a la mitigación ambiental.
