Cada año, las ballenas jorobadas migran más de 7.000 kilómetros desde sus áreas de alimentación en la Antártica hasta el área de apareamiento y nacimiento de crías, frente a costas ecuatorianas.

Desde este mes, para disfrutar del espectáculo de avistamiento de las ballenas jorobadas han comenzado a llegar en grandes números a las aguas cálidas frente a las costas de Salinas, en la provincia de Santa Elena. Esta exhibición natural a parte de enriquecer el ecosistema marino, cada vez hay más evidencia que ayudan a regular el clima, capturando carbono a lo largo de su vida.

Por otro lado, trae beneficios económicos al cantón, dinamizando la economía y el turismo local, pero también han aportado un sentido de identidad a la región, que ha trabajado a nivel nacional y local, promoviendo su conservación.

Salinas, es conocida por ser un punto privilegiado para el avistamiento de ballenas, ofreciendo tours especializados para los visitantes interesados en presenciar este fenómeno único, esta localidad costera pasó a ser una de las ciudades que lidera la industria en el país.

Además, el Museo de Ballenas en la zona, proporciona una experiencia educativa sobre la vida marina y la importancia de conservar estas especies. El ministro de Turismo, Niels Olsen, ha extendido también su invitación a “vivir esta experiencia auténtica e inigualable en nuestras costas”. (I)

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