«Se denomina Iberoamérica porque el nombre proviene de la península ibérica, ubicada en Europa, donde se encuentran España y Portugal. Ambos países fueron los principales colonizadores de gran parte de América, por lo que dejaron como legado sus lenguas (español y portugués), así como importantes influencias culturales, históricas y jurídicas.
Se eligió porque el 19 de julio de 1991 se firmó en Guadalajara (México) la Primera Declaración Iberoamericana, que dio origen a la Conferencia Iberoamericana y fortaleció la cooperación entre sus países.»
En Iberoamérica, resulta interesante recordar que, en 1991, la tasa de analfabetismo se situaba en el 15,2 %, en contraste con la actualidad, cuando se ha reducido notablemente al 4,2 %. Por otro lado, en el ámbito de la salud, el número de niños que nacen con microcefalia ha mostrado una tendencia al alza: mientras que en 1991 se registraban entre 1 y 2 casos por cada 10 000 nacimientos, hoy en día esa cifra se ha incrementado a entre 3 y 5 casos.
Nos convoca esta fecha a la reflexión y a emprender acciones emergentes, especialmente en el ejercicio de la gobernabilidad o gobernanza y en la proyección pragmática de la educación, el trabajo, salud, seguridad y la vinculación con la sociedad, pues encontramos 22 millones de personas desocupadas en edad productiva.
Observamos que el Gobierno de los Estados Unidos ejerce un poder hegemónico sobre la región y que, en estos días, se apresta a tomar medidas socioeconómicas con respecto a Brasil, el país mas poblado de Iberoamérica con 212 millones de habitantes y que posee una exuberante riqueza natural en sus minas, su petróleo y su producción agrícola, orientada a la exportación.
Por ejemplo, Brasil cuenta con la represa de Itaipú, la mina de Carajás y el puerto de Santos, entre otros importantes recursos e infraestructuras de relevancia para Iberoamérica y el mundo.
Recordemos que la población de Iberoamérica era de 450 millones de habitantes, con respecto a los 660 millones que existen hoy en día.
La práctica socioeconómica no se aparta de la política y amerita que el gran pueblo iberoamericano construya una unidad más sólida en defensa del ecosistema y de nuestros recursos naturales, que son multifacéticos y de enorme valor.
¡Loor a la comunidad internacional de Iberoamérica, hoy y siempre!
Dr. Walter Enríquez Vásquez
