Más de 1.700 egresados de Ecuador y Latinoamérica celebraron con júbilo el final de sus estudios en el Encuentro Internacional Alumni Ecuador 2024, organizado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) con dos ceremonias durante dos días consecutivos, el segundo día convocó a más de 600 egresados.
Las ceremonias se celebraron el primer día (con 503 alumnos de la Facultad de Derecho y de Educación) y otra por la tarde (con 620 alumnos de la Facultad de Empresa y Comunicación), ambas en el Centro de Convenciones Metropolitano de Quito. Los momentos de emoción expresados por los Alumni al recoger sus diplomas como reconocimiento al éxito obtenido, fueron compartidos por familiares y amigos que llenaron al completo el recinto.
Los alumnos que no estuvieron de forma presencial -más de doscientos- pudieron seguir sus ceremonias en modo virtual y descargar digitalmente sus diplomas simbólicos. Gracias a esta retransmisión vía streaming, pudo participar mayor número de público en este día tan especial.
El Dr. José María Vázquez García-Peñuela, rector de UNIR, trasladó a los egresados su enhorabuena y los animó a “ver la vida como un tiempo del que disponemos para servir, para ayudar a los demás. Desde ese punto de vista se entiende la cualificación académica que acabáis de obtener como una oportunidad de realizar mejor ese ideal”, destacó.
Desarrollo de las ceremonias
La dinámica de las dos ceremonias fue la misma. Las famosas notas de ‘Pompa y circunstancia’ de Edward Elgar anunciaron el inicio del acto y la entrada de la comitiva académica. Encabezada por el rector de UNIR (por la tarde) y el Dr. Rubén González Crespo, vicerrector de Organización y Planificación Académica de UNIR (por la mañana), estuvieron acompañados de 16 académicos más de UNIR y de Ecuador, los cuales posteriormente fueron los encargados de entregar los diplomas a los Alumni.
El himno nacional cantado en pie fue el preámbulo en las inauguraciones. Posteriormente se desarrollaron lecciones magistrales a cargo de algunos académicos, dominadas por un espíritu motivador y aspiracional.
En la de ceremonia matutina, la Dra. Susana Blanco Miguélez, directora de área de Derecho Público de la Facultad de Derecho de UNIR, discurrió acerca del ‘Reconocimiento del otro, Educación y Derecho’. Su exposición partió de la idea de estar en un mundo en estado crítico, que hay que entenderlo para poder mejorarlo; y ofreció algunas pistas de cómo hacerlo a partir de recuperar el hábito de pensar, compartir la reflexión con otros, y pasar a la acción, “que implica libertad y responsabilidades”.
“Como ciudadanos debemos ser conscientes de la necesidad de guiar la acción por la reflexión. Pero por una reflexión real, pausada, sosegada y, necesariamente, compartida y dialógica. Esa reflexión nos moverá a una acción responsable y, seguramente, entonces sí, realmente transformadora”, subrayó la académica.
La voz del Alumni y entrega de diplomas
La exposición de la académica dio paso a la voz de los estudiantes, los auténticos protagonistas del día.
José Paúl Mendoza Villegas en representación de ellos se dirigió a todos los presentes para describir con palabras el sentir de muchos: “Al haber cursado nuestras maestrías en línea, demostramos una capacidad notable para adaptarnos y superar desafíos. Hemos aprendido que la flexibilidad y la resiliencia son esenciales para el éxito.
Como seguramente ya lo saben, todo es cuestión de UNIR esfuerzos, UNIR esperanzas, UNIR sueños, UNIR propósitos, UNIR oportunidades. Salgamos orgullosos de decir ¡#YoSoyUNIR!”, exclamó.
El momento más especial para los alumnos llegó con la entrega del diploma, reconocimiento a un recorrido de estudios finalizado con éxito. Ataviados con sus birretes y togas oscuras, becas cruzadas al cuerpo, los estudiantes llamados por su nombre subieron al estrado en grupos de 17, para recibirlo de manos del claustro de profesores, al frente de la mesa presidencial.
Orgullosos mostraron su recompensa en la fotografía protocolaria, al mismo tiempo que muchos de ellos buscaban entre el público la mirada cómplice de sus familiares, para compartir el instante de felicidad con una sonrisa, con un gesto cariñoso, con el pulgar arriba o el signo de la victoria. Acaso, muchos de los egresados pensaron en ese momento que la meta alcanzada no hubiera sido posible sin el apoyo de los seres queridos. (I)
