Dos incendios forestales se encuentran activos en fase de propagación al norte de Quito en los sectores de Rayocucho, parroquia Calacalí, y, Tanlahua, parroquia de San Antonio de Pichincha. El Cuerpo de Bomberos trabaja de manera coordinada en los dos puntos para controlar el fuego.
Al momento, en Rayocucho se tienen desplegadas 26 unidades de combate y abastecimiento, más de 100 efectivos y personal de diversas instituciones. Mientras que, en Tanlahua, se cuenta con el apoyo de cerca de 25 efectivos y seis vehículos contraincendios.
De igual manera, el equipo de aeronaves no tripuladas mantienen un monitoreo termográfico permanente, con el objetivo de identificar puntos calientes, medir temperaturas y tomar las acciones pertinentes.
Las acciones son coordinadas desde los respectivos puestos de comando con el apoyo de recursos de la Corporación Municipal.
Los equipos permanecerán activados ininterrumpidamente durante toda la noche y madrugada, hasta lograr la contención del fuego.
El comandante Esteban Cárdenas comentó las difíciles condiciones en las que trabaja el personal para controlar los flagelos. Está activado el Puesto de Mando Unificado (PMU), así como el Puesto de Comando (PC), en diferentes sectores, desde donde se coordinan las operaciones que se desarrollan en terreno.
“Las emergencias de este tipo generan grandes pérdidas de flora y fauna, y también ponen en riesgo las poblaciones cercanas, el ambiente y por supuesto nuestra vida. Son innumerables las quemas que se convirtieron en incendios, pese al trabajo preventivo que realizamos diariamente es lamentable la irresponsabilidad de las personas, que no dimensionan lo que generan sus actos, señaló.
Las labores de combate se realizan mediante ataque directo y herramientas manuales. La aeronave de Bomberos no ha podido realizar combate aéreo, debido a las condiciones climáticas con ráfagas de viento de dirección variable, que junto a la topografía del terreno y el tipo de vegetación de la zona dificultan las operaciones.
Dada la presencia de fuertes vientos el humo y los residuos de combustión están llegando hasta diferentes zonas del norte del Distrito Metropolitano.
