El primer Festival Sembrando Bienestar, Edición Agrotech convocó en San Gabriel, provincia del Carchi a más de 200 personas entre ganaderos, trabajadores de campo y familias carchenses; quienes se integraron en espacios de aprendizaje diseñados para responder a necesidades reales del territorio.
Esta jornada liderada por Alpina Ecuador, con 30 años de presencia en el país, junto con Fudela y el apoyo del GAD Municipal de Montúfar, reunió a la comunidad para fortalecer capacidades mediante experiencias prácticas vinculadas con tecnología, inteligencia artificial, deporte, arte y participación familiar.
A través de talleres técnicos, actividades formativas y dinámicas intergeneracionales; los asistentes exploraron cómo las herramientas digitales y las nuevas tecnologías pueden contribuir a la productividad en las fincas, al desarrollo de proyectos del hogar y al bienestar comunitario.
Natalia Triana, Gerente de Talento Humano y Sostenibilidad en Alpina, destaca » En Alpina entendemos la sostenibilidad como un motor de productividad e innovación. Nuestro compromiso con las personas que forman parte de nuestra cadena de valor no se limita al bienestar social, sino que se traduce en capacidades reales, mayor eficiencia y mejores prácticas a lo largo del sistema productivo. Nuestros pilares de nutrición y sostenibilidad orientan decisiones que impactan directamente en la forma en que producimos, innovamos y generamos valor compartido.
Iniciativas como el Festival Sembrando Bienestar nos permiten trabajar junto a comunidades como Montúfar, integrando conocimiento, tecnología y talento local. Este intercambio no solo fortalece a los territorios, sino que también enriquece nuestra propia manera de innovar y acelera la transición hacia una industria alimentaria más sostenible, eficiente y preparada para el futuro.»
El festival acercó la innovación al corazón de la ruralidad, demostrando cómo las tecnologías emergentes pueden transformar positivamente la vida de las comunidades. A través de actividades diseñadas específicamente para cada grupo, como talleres prácticos para madres y cuidadores que impulsan el desarrollo de habilidades productivas, espacios de estimulación temprana para niños, y talleres de inteligencia artificial aplicadas al campo, los participantes tuvieron la oportunidad de explorar herramientas que mejoran tanto la productividad en las fincas como el bienestar familiar.
