Los pacientes con hemofilia en Ecuador alzaron su voz para exigir un tratamiento seguro y denunciar lo que consideran un atentado contra su salud y dignidad. La Fundación Hemofílica Ecuatoriana (Fundhec) interpuso una apelación tras un fallo judicial que permitió la combinación de medicamentos para el tratamiento de la hemofilia, mezclando un factor recombinante de origen animal —derivado de un hámster chino— con medicamentos de plasma humano.
A pesar de la evidencia científica y médica presentada por especialistas y pacientes, la jueza que conoció el caso en primera instancia falló en contra de los demandantes, argumentando que no se ha demostrado clínicamente el desarrollo de inhibidores. Para Fundhec, esta decisión desconoce los riesgos reales y expone a los pacientes a un “experimento de prueba y error” que podría costarles la vida.
“La vida de un paciente hemofílico depende de la estabilidad del tratamiento. Mezclar fármacos de distinta procedencia es inaceptable y peligroso”, aseguró Javier Córdova, presidente de la Fundación. “Están negociando con nuestra salud. No es la primera vez. No será la última. Hoy otra audiencia fue suspendida, esta vez porque los funcionarios no tenían vehículo para trasladarse. Nosotros sí nos movemos, lo hacemos por sobrevivir”.
La audiencia de apelación, prevista para el miércoles 23 de julio en la Corte Provincial del Guayas, fue cancelada debido a que los funcionarios del Ministerio de Salud y otras entidades implicadas alegaron no tener transporte oficial para acudir a la diligencia judicial. Mientras tanto, decenas de pacientes, algunos en silla de ruedas, con bastones o dificultades de movilidad, llegaron puntualmente al recinto judicial arriesgando su integridad física.
“Es indignante. Este es el maltrato institucional al que se enfrentan los ecuatorianos que solo piden continuar con un tratamiento que los ha mantenido estables durante años”, señaló uno de los representantes legales de los pacientes.
La Fundación Hemofílica del Ecuador ha reiterado su rechazo a cualquier intento de modificar arbitrariamente el tratamiento que los pacientes reciben en la actualidad con factores recombinantes animales, según denuncian, no tienen suficiente evidencia de seguridad en combinación con los ya mencionados.
Los pacientes esperan que se reprograme la audiencia con celeridad y que la Corte escuche los argumentos médicos y humanos que respaldan su pedido. “No queremos privilegios, queremos vivir con dignidad y seguir recibiendo el tratamiento que ha demostrado ser eficaz. No somos roedores de laboratorio”, concluyó el presidente de Fundhec. Fuente: Fundhec. (I)
