El consumo de medicamentos genéricos en Latinoamérica crece paulatinamente.
Un estudio de la empresa IQVIA Ecuador señala que desde septiembre de 2021 a septiembre de 2022, en nuestro país se han vendido medicinas genéricas por un monto de 133 millones de dólares, en Colombia 575, en Venezuela 182 y en Bolivia 34 millones de dólares.
Para Luis Alfonso Díaz, presidente de Pharmetique Labs, los medicamentos genéricos no solo ofrecen la posibilidad de ahorrar dinero, debido a sus bajos precios, sino también, la capacidad de asegurar que los pacientes no corten sus tratamientos. “Con los medicamentos genéricos, las personas pueden continuar con sus terapias a largo plazo, particularmente en los tratamientos crónicos, como enfermedades cardiovasculares o enfermedades que necesitan fármacos por periodos prolongados”, expresa.
El médico epidemiólogo Luis Guillermo Jiménez, afirma que los genéricos son más económicos, no porque varíe la calidad, la seguridad o la eficacia del medicamento, sino porque expiró la patente que permitía que solo la farmacéutica que lo desarrolló, pueda venderlo. Durante 15 años, la farmacéutica recuperó su inversión en investigación clínica realizada para desarrollar el medicamento; pero pasado ese tiempo y recuperado el costo de investigación, la sustancia puede ser vendida por otros.
Jiménez destaca que un genérico se produce bajo estrictas normas de calidad, eficacia y seguridad; y la molécula o sustancia es exactamente igual a la de un medicamento de marca.
Luis Alfonso Diaz señala que comprar medicamentos genéricos significa un ahorro tanto para los pacientes como para los sistemas de salud de los países y cita el ejemplo de Estados Unidos, que en el año 2019 se ahorró 313 billones de dólares con el uso de genéricos, permitiendo ampliar la cobertura sanitaria a más personas y mantener la sostenibilidad del sistema. «En Estados Unidos el 80% de medicamentos que se recetan son genéricos, en Colombia representan el 33 % de las prescripciones, en Ecuador un 18 %, en Centroamérica casi el 15 %. Es decir, va creciendo poco a poco la tendencia de los profesionales de la salud a prescribir medicamentos genéricos», subraya. (I)