Glenda M. Pozo-Zamora, investigadora del Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO); y Gino Guachamín-Paladines, investigador independiente, registraron por primera vez en Ecuador un individuo del Pinchaflor de Garganta Negra, Diglossa brunneiventris.
La observación de la especie se realizó con binoculares y fotografías el pasado 17 de diciembre de 2023, durante el décimo Conteo Navideño de Aves de Quito, en el que se contabilizaron todos los individuos de todas las especies de aves, vistos o escuchados, durante una caminata libre por los senderos del Parque Metropolitano Itchimbía.
La presencia de D. brunneiventris en Ecuador podría explicarse por diversos factores: 1) que haya sido un individuo errante, 2) que forme parte de una población remanente pasada por alto, o 3) que haya sido un individuo de Pinchaflor Negro D. humeralis que exprese genes ancestrales que deriven en un fenotipo similar a D. brunneiventris.
Las características diagnósticas para identificación de la especie fueron: pico negro inclinado hacia arriba y punta ganchuda, típico del género Diglossa; bigote y vientre castaño-rojizo; centro de la garganta, cabeza y dorso negros; flancos, coberteras menores y ceja corta de coloración gris azulado-claro.
El individuo de D. brunneiventris fue registrado forrajeando sobre el dosel de varios árboles de yalomán (Delostoma integrifolium) y cepillo blanco (Callistemon salignus), ambos de 15 m de altura. La vegetación remanente del parque pertenece a la formación vegetal de matorral húmedo montano, que se caracteriza por la dominancia de especies leñosas exóticas y nativas junto a remanentes de vegetación de matorral y bosque andino.
El Pinchaflor de Garganta Negra presenta una distribución discontinua en la región andina de Colombia y en los Andes desde el norte de Perú hacia el sur, hasta Chile y Bolivia. En Colombia, su presencia es localizada, con poblaciones en el noroeste en los Andes occidentales y centrales.
Mientras tanto, en Perú se ha reportado desde el sur del río Marañón, hacia el centro de los Andes occidentales y en el sur del país. En Chile sus registros se limitan al extremo norte, mientras que en Bolivia se encuentra en los Andes del noroeste.
Actualmente, se reconocen dos subespecies: D. b. brunneiventris en Perú, Bolivia y Chile; y D. b. vuilleumieri en Colombia. Estas subespecies se diferencian ligeramente en tamaño, siendo D. b. vuilleumieri la más pequeña. Los rangos de distribución de las subespecies se encuentran separados por casi 1500 km.
Los investigadores señalan que es necesario implementar estudios que integren análisis fenotípicos y genéticos de las poblaciones de D. humeralis y el individuo de D. brunneiventris de la zona de Itchimbía, e incrementar esfuerzos en la búsqueda de más ejemplares en Ecuador. Esto ayudará a entender la historia evolutiva de estas especies y la distribución potencial o los factores que expliquen su presencia en este país.
