Una lubricadora utilizada para una fiesta de disfraces, 235 menores de edad entregados a sus padres y ocho establecimientos clausurados fueron parte de los resultados de los macrooperativos de seguridad liderados por el Municipio de Quito, las noches del 30 y 31 de octubre, en el marco de las celebraciones de Halloween.
La Secretaría General de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos coordinó estas intervenciones interinstitucionales en cinco sectores de la capital: La Mariscal, Iñaquito, Barrio Nuevo, La Magdalena y Quitumbe, donde se inspeccionaron 14 establecimientos y espacios de concurrencia pública.
Uno de los hallazgos más llamativos se registró en una lubricadora que había sido utilizada como escenario para una fiesta de disfraces. Este caso formó parte de las intervenciones que evidenciaron irregularidades en permisos y condiciones de funcionamiento de bares, discotecas, una licorería y otros establecimientos.
Durante los controles, 235 menores de edad fueron entregados a sus padres, en procedimientos que contaron con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Estas acciones buscaron precautelar su integridad frente a posibles situaciones de riesgo en espacios de entretenimiento nocturno.
Resultados de los macrooperativos:
• Ocho clausuras: siete ejecutadas por la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y una por la Intendencia.
• Seis procedimientos administrativos iniciados por presunto uso indebido de la Licencia Única de Actividades Económicas (LUAE).
• 235 menores de edad entregados a sus padres durante las intervenciones.
• Cuatro informes de incumplimiento emitidos por el Cuerpo de Bomberos de Quito.
• Tres informes de incumplimiento registrados por Quito Turismo.
• 12 citaciones de tránsito emitidas durante los controles.
• Aproximadamente 500 registros corporales realizados por las Fuerzas Armadas.
• 304 registros en el sistema SIIPNE de la Policía Nacional.
• Alrededor de 300 personas retiradas del espacio público durante las acciones de control.
Las intervenciones no se limitaron a los establecimientos. Los equipos operativos también recorrieron calles y espacios públicos para verificar el cumplimiento de la normativa, atender situaciones que alteran la convivencia ciudadana y prevenir incidentes durante las celebraciones nocturnas.
El objetivo de estos despliegues es identificar actividades irregulares, prevenir situaciones de riesgo y fortalecer las condiciones de seguridad en los sectores de mayor concurrencia.
En los macrooperativos participaron la Secretaría General de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos, la Agencia Metropolitana de Control, el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano de Quito, el Cuerpo de Bomberos de Quito, la Agencia Metropolitana de Tránsito, Quito Turismo, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Intendencia.
Los controles continuarán en distintos sectores de la capital. El Municipio de Quito, a través de la Secretaría General de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos, mantendrá la coordinación interinstitucional para verificar el funcionamiento de establecimientos, recuperar el orden en el espacio público y prevenir situaciones que pongan en riesgo la seguridad de los quiteños.
