Sarawi es una propuesta con iniciativas contemporáneas, llevadas a cabo con un trabajo musical que integra melodías del pueblo kichwa Saraguro, Puruwa y de los pueblos kichwa del Ecuador en general.
Se obtiene como resultado un género y trabajo musical novedoso agradable y emocionante al público que se deslinda del folklor. Activos y oficialmente, han estado exponiendo su música desde el 2017, donde han logrado abrirse espacios importantes dentro de la escena artística ecuatoriana independiente, entre los más relevantes:
El grupo enfoca todo su contingente artístico y humano en abrirse espacios en medios de comunicación, centros culturales, colectivos artísticos y festivales que busquen exponer una propuesta traída desde el que hacer comunitario e independiente. Así mismo, buscar los medios y recursos que ayuden a plasmar la obra en una producción discográfica, es otro de los anhelos y proyectos a cumplir al corto o mediano plazo.
Sarawi, se identifica dentro del género tradicional andino, donde predomina la instrumentación, melodías y armonías propias de los pueblos kichwa Saraguro y kichwa Puruwá, que buscan trasladar la conciencia y mente del oyente hacia un espacio donde este logre identificar el transcurso propio de su vida, de su entorno, comunidad o espacio. En este sentido, nuestro público objetivo se amplía a toda persona que busque identificarse con uno de los criterios planteados, a saber, personas a partir de 13 años en general, músicos, artistas en general, catedráticos, investigadores, estudiantes, comuneros y todxs quienes deseen abrir su mente y cuerpo hacia una propuesta nueva y auténtica.
Una de las características de esta agrupación es el respeto por el patrimonio sonoro andino que les ha embarcado en una aventura de composición musical, en búsqueda de recoger la esencia de los ritmos de la chaspishka tradicional de Saraguro, la tonada y el carnaval del Chimborazo; donde con el uso de instrumentación andina y no andina se ha logrado crear una propuesta llena de memoria.
“Como miembros jóvenes de nuestros territorios kichwas, atendemos el legado de transmitir nuestra herencia sonora ancestral, ya que por su naturaleza efímera merece ser protegida en soportes que además tengan una sencilla, fácil y útil difusión tanto a nivel nacional como internacional; la universalidad de la música sumada a nuestra original propuesta de instrumentación permite traspasar fronteras geográficas e intergeneracionales, el lenguaje entonces se enriquece desde el sonido”, aseguran sus integrantes.
Cada participante involucrado en este proyecto, desde quienes conforman el equipo técnico, así como el artístico, compartimos este sentimiento de identidad y reconocimiento a una tierra que cuenta su historia, que habla de sus sonidos, que se reivindica desde sus hijos, que intenta perdurar en el tiempo y en el espacio, concluye. (E)
