Quito cuenta con una Agenda Territorial de la Ruralidad para la Igualdad de Género. En su construcción participación 380 mujeres de las 33 parroquias rurales del Distrito Metropolitano e incorporó sus experiencias, necesidades y propuestas sobre autonomía económica, acceso a recursos, prevención de la violencia de género, entre otros temas.
El Municipio de Quito consolidó este instrumento de trabajo con el aporte del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (CEPAM), la Secretaría de Inclusión Social y ONU Mujeres. Su objetivo es reducir brechas estructurales de género. Este jueves, 15 de octubre, se presentó de manera oficial en la Casa del Tumbaqueño, parroquia de Tumbaco, al oriente de Quito.
En el evento, el alcalde Pabel Muñoz señaló que es fundamental tener una Agenda para las mujeres de la ruralidad ya que las visibiliza y reconoce su labor. «Qué lindo que se haya elaborado con las voces, las manos y la escritura de las mujeres de la ruralidad. Nosotros asumimos este documento inmediatamente».
Lilia Rodríguez, presidenta de CEPAM, dijo que la participación de las mujeres rurales en la construcción de este instrumento es importante porque ellas “sufren cada día la discriminación en diferentes ámbitos: salud, educación, participación política y cuando tienen que hacer doble trabajo”.
Jacques Ramírez, secretario de Inclusión Social del Municipio, manifestó que esta entidad transversalizará de forma efectiva los enfoques de derechos, cuidado y protección de la Agenda en todas las dependencias municipales. Esto, dijo, asegura el engranaje con los fondos gestionados en las parroquias. Además, para potenciar su alcance y publicación, se estableció una alianza estratégica clave con ONU Mujeres.
Para Johanna Farinango, representante de una de las cinco comunas ancestrales de Calderón, la mujer indígena y afrodescendiente ha sido marginada durante años, por ello destacó que los siete ejes de la Agenda son sumamente importantes. “Queremos que se cumplan cada uno de ellos porque la mujer cumple un rol fundamental desde el entorno familiar y tenemos corresponsabilidad al ir fortaleciendo la familia».
Por su parte, Miriam Bandes, representante de ONU Mujeres, señaló que este organismo brindó apoyo técnico «pero las necesidades plasmadas en la Agenda son de las mujeres. Es muy importante que las voces y preocupaciones de ellas sean escuchadas y se transformen en política pública porque la realidad es que la mujer rural no está representada en muchos espacios».
Los siete ejes de la Agenda:
Educación y conocimiento.
Salud, derechos sexuales y reproductivos.
Economía, empleo y medios de vida (para garantizar la autonomía económica femenina).
Cuidado humano, reproducción y sostenibilidad de la vida.
Vida libre de violencia de género.
Participación política y ciudadana.
Ambiente, territorio y cambio climático (para la resiliencia comunitaria).
Población y territorio: el área rural representa el 89,9% del territorio total del Distrito Metropolitano de Quito (PUGS, 2024). Alberga a 916.447 habitantes (34% de la población total de la capital), donde las mujeres constituyen el 52% (471.994) frente al 48% de hombres (INEC, 2022). Esta mayoría demográfica se traduce directamente en una severa sobrecarga dentro de los sistemas locales de cuidados familiares.
Identidad y soberanía: el sector rural concentra 66 de las 70 comunas ancestrales de la capital y produce de manera directa el 5% del abastecimiento agrícola que consume Quito.
Radiografía de la violencia de género: el diagnóstico territorial identificó tres escenarios críticos con dinámicas estructurales alarmantes:
Los Chillos (68,5%): zona sur-urbana donde la rápida expansión de la urbe fractura el tejido comunitario e incrementa los índices de violencia intrafamiliar.
Eloy Alfaro – Parroquia Lloa (65,7%): sector periférico donde el aislamiento geográfico y la escasa presencia de servicios de protección institucional elevan la vulnerabilidad de las víctimas.
Chocó Andino (41,4%): territorio de alta dispersión geográfica bajo alerta técnica de subregistro. La falta de conectividad digital y la normalización sociocultural invisibilizan la magnitud real del problema.
¿Cómo nació la Agenda?
Este hito normativo y social nació tras la suscripción de un Convenio de Cooperación Interinstitucional en diciembre de 2025. Su validación se logró mediante un intenso proceso participativo desarrollado entre febrero y agosto de 2026. La Agenda recoge las propuestas de 380 mujeres de la ruralidad pertenecientes a las administraciones zonales de Calderón, Tumbaco, Valle de los Chillos, Eugenio Espejo (Ruta Escondida), Chocó Andino, Eloy Alfaro (Lloa) y La Delicia (Pomasqui y San Antonio).
Datos destacados
Población y territorio: el área rural representa el 89,9% del territorio total del Distrito Metropolitano de Quito (PUGS, 2024). Alberga a 916.447 habitantes (34% de la población total de la capital), donde las mujeres constituyen el 52% (471.994) frente al 48% de hombres (INEC, 2022). Esta mayoría demográfica se traduce directamente en una severa sobrecarga dentro de los sistemas locales de cuidados familiares.
Identidad y soberanía: el sector rural concentra 66 de las 70 comunas ancestrales de la capital y produce de manera directa el 5% del abastecimiento agrícola que consume Quito.
Radiografía de la violencia de género: el diagnóstico territorial identificó tres escenarios críticos con dinámicas estructurales alarmantes:
Los Chillos (68,5%): zona sur-urbana donde la rápida expansión de la urbe fractura el tejido comunitario e incrementa los índices de violencia intrafamiliar.
Eloy Alfaro – Parroquia Lloa (65,7%): sector periférico donde el aislamiento geográfico y la escasa presencia de servicios de protección institucional elevan la vulnerabilidad de las víctimas.
Chocó Andino (41,4%): territorio de alta dispersión geográfica bajo alerta técnica de subregistro. La falta de conectividad digital y la normalización sociocultural invisibilizan la magnitud real del problema.
¿Cómo nació la Agenda?
Este hito normativo y social nació tras la suscripción de un Convenio de Cooperación Interinstitucional en diciembre de 2025. Su validación se logró mediante un intenso proceso participativo desarrollado entre febrero y agosto de 2026. La Agenda recoge las propuestas de 380 mujeres de la ruralidad pertenecientes a las administraciones zonales de Calderón, Tumbaco, Valle de los Chillos, Eugenio Espejo (Ruta Escondida), Chocó Andino, Eloy Alfaro (Lloa) y La Delicia (Pomasqui y San Antonio).
