• En el evento se entregó una medalla y un diploma de honor a los ganadores: la casa unifamiliar Karolys Campaña, casa Puruma y Aulas Arte del Colegio Spellman.
En la Capilla del Museo de la Ciudad se entregó el premio al Ornato 2025 a aquellas obras arquitectónicas que reflejan creatividad, sostenibilidad y compromiso social, fomentando la recuperación del espacio público, el sentido de pertenencia y el cuidado del patrimonio urbano.
Francisco Del Salto, director metropolitano de Gestión Territorial de la Secretaría de Hábitat y Ordenamiento Territorial, manifestó que este evento celebra y reconoce la excelencia arquitectónica y urbanística en la ciudad, el Premio al ornato es una herramienta fundamental no solo la belleza de las edificaciones sino su calidad, funcionalidad y responsabilidad en el entorno.
Con más de un siglo de historia este premio ha distinguido a más de 100 edificaciones, siendo testigo de cómo Quito ha ido formando una identidad urbana sólida y diversa. En este 2025 se inscribieron 17 proyectos, en 5 categorías, que representa el esfuerzo y visión del compromiso de arquitectos promotores y ciudadanos que apuestan a ciudad más armónica, habitable y digna.
Según Del Salto es un compromiso del desarrollo de una ciudad equilibrada con crecimiento urbano, calidad y diálogo con todos los autores involucrados, gremios, academia y ciudadanía. “Quito primer patrimonio cultura de la humanidad en 1978 ha logrado mantener viva la herencia arquitectónica dialogando permanentemente con la innovación y nuevos retos del siglo XXI y este galardón integra estos conceptos”, concluyó del Salto..
Aurelio Peñaherrera, proyectista ganador en nuevas edificaciones o conjuntos destinados a equipamiento público privado, expresó un agradecimiento a la alcaldía por este premio que significa un esfuerzo colectivo por embellecer la ciudad, trabajar en una ciudad bella, el habitar humano y todas sus dimensiones asociadas a la arquitectura.
Los participantes
Este 2025, postularon 17 obras, en 5 de las 6 categorías contempladas por la normativa: vivienda unifamiliar, vivienda multifamiliar, conjuntos destinados a usos diferentes a vivienda, equipamientos públicos o privados, y obras urbanísticas. En todas las categorías se tomó en cuenta la innovación, el impacto visual, la conservación ambiental y la participación comunitaria de los participantes.
Los 17 participantes del concurso cumplieron con las regulaciones municipales; es decir, tener la Licencia Metropolitana Urbanística (LMU-20) respectiva, además de no contar con expedientes abiertos en la Agencia Metropolitana de Control (AMC).
