La capital ecuatoriana se prepara para dar un salto decisivo en su posicionamiento dentro del mapa internacional de la música electrónica con el Monster Festival, un evento que el próximo 30 de abril reunirá a cerca de 6.000 asistentes en el Arena Top Media, en Cumbayá, y que tendrá como figura central al reconocido DJ y productor estadounidense Steve Aoki, habitual de los grandes escenarios globales como Tomorrowland y otros festivales de primer nivel.

La cita, concebida como un espectáculo de aproximadamente 10 horas de duración, busca romper los esquemas tradicionales de los conciertos en el país y sentar las bases de una nueva tradición musical. “Queremos marcar un precedente lindo para la ciudad y para Ecuador, demostrar que la vida musical no se acaba aquí”, señaló uno de los organizadores, al destacar que el objetivo es consolidar un festival que crezca año a año en artistas, tecnología y experiencia.

El impacto del evento trasciende lo musical. El piloto ecuatoriano Sebastián Guayasamín, quien participó en actividades previas al festival, subrayó la estrecha relación entre la música, la concentración y la adrenalina, especialmente en disciplinas de alto rendimiento. “La música es clave para entrar en la zona, te mueve el alma y el corazón. La electrónica tiene ese beat que conecta con la velocidad y la competencia”, afirmó, al comparar la energía del género con la exigencia extrema del automovilismo.

Guayasamín destacó además el efecto dinamizador de este tipo de espectáculos en la economía local. “Van a venir personas de Cuenca, Guayaquil y otras ciudades. Se mueven aeropuertos, hoteles, restaurantes. Eso es lo lindo de estos eventos”, apuntó, al tiempo que definió el festival en tres palabras dirigidas a los jóvenes: “fiesta, amigos y memorias”.

Desde la organización se remarca que el Monster Festival no solo aspira a ofrecer un cartel internacional, sino una experiencia técnica inédita en el país. El montaje contempla 180 luces robóticas de última generación, más de 150 metros de pantallas LED, un escenario de 180 metros cuadrados y un sistema de sonido line-array que supera los 500.000 watts, con niveles cercanos a los 100 decibeles, de acuerdo con los requerimientos técnicos del artista principal.

“Traer a Steve Aoki no es cualquier cosa. Es un rider técnico exigente, pero sabemos que Quito y Ecuador pueden cumplirlo”, señaló el organizador, quien recalcó que el festival busca equipararse, en estándares, a las grandes producciones internacionales.

El evento contará con artistas nacionales como parte del cartel, múltiples puntos de alimentación y bebidas —incluidas bebidas alcohólicas, bajo criterios de consumo responsable y ambiente familiar—, así como facilidades de acceso y transporte, aprovechando la ubicación estratégica del recinto. También se han previsto meet & greets autorizados, mientras que los detalles de prensa se coordinan según las solicitudes del artista.

En el ámbito comercial, la preventa arrancará el lunes, con un incentivo adicional: por la compra de entradas en cualquier localidad, los asistentes recibirán audífonos Monster, reforzando la alianza entre música, tecnología y experiencia de marca.

Más allá del espectáculo, los organizadores coinciden en que el Monster Festival representa un hito cultural para la ciudad. “Un festival abre fuentes de trabajo, activa la proveeduría y fortalece el turismo. Queremos que Quito se sienta segura, viva y preparada para eventos de este nivel”, señalaron.

Con Steve Aoki al frente y una producción sin precedentes, Quito apuesta así por consolidarse como una plaza capaz de albergar festivales de escala global, en un movimiento que busca proyectar al país como un nuevo referente cultural en la región andina.

Por: Francisco Racines

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