La primera edición de la Expo Café Quito 2025 reunió a productores, emprendedores, baristas y amantes del café. En el evento realizado este sábado en la Plaza El Quinde, sector de La Mariscal, se eligió al Barista Quiteño 2025. La jornada se desarrolló en medio de la algarabía, el aroma del café, música, aplausos y degustaciones.
El alcalde Pabel Muñoz, junto a concejales y varias autoridades municipales, recorrió los stands de la feria y compartió con los expositores, destacó el valor del café capitalino como un producto que debe ser motivo de orgullo y promoción, tras destacar que un buen café se produce en Loja, Manabí, Zamora, y otros lugares del Ecuador, pero también en Quito. «Este café es parte de nuestra identidad, y queremos que cuando alguien visite la ciudad se lleve café quiteño, chocolate quiteño y nuestra comida”, afirmó.
El alcalde entregó el reconocimiento a Ronald Lagos, el barista quiteño 2025., a quien lo felicitó por su logro: “Impresionante, felicitaciones. Que este premio sea el inicio de un sueño y de una empresa. El café cambia vidas y hoy lo celebramos en Quito”.
Ronald Lagos, barista desde hace ocho años, reveló que su sueño fue siempre participar en un campeonato de barismo. «Gracias a este evento hoy me llevo el premio mayor, lo que buscamos es motivar a más personas y a las nuevas generaciones a que se sumen al mundo del café. En Ecuador estamos logrando que esta comunidad crezca, y con iniciativas como esta el país se fortalece aún más. El Municipio ayuda al caficultor, al barista y a quienes apuestan por sus emprendimientos. En Ecuador tenemos un excelente café y hay que darlo a conocer”, dijo.
Agregó que “Competir contra mis compañeros fue increíble. La experiencia vale más que todo y estoy muy agradecido. Siempre cuento que el café cambia vidas, y yo soy una de esas personas: en un momento duro fue el café lo que me impulsó a salir adelante”.
La jurado invitada Julisa Peña, catadora profesional y entrenadora autorizada, destacó el alto nivel de la competencia: “Me sorprendió gratamente el profesionalismo y la actitud de los participantes. El nivel fue muy bueno”, tras explicar que la evaluación se realizó con jueces sensoriales y técnicos, considerando aspectos como la apariencia de la crema, el balance de la bebida y la congruencia entre los descriptores mencionados por el barista y lo que efectivamente percibía el juez sensorial.
Indicó que “desde la mañana la gente se dio cita para ser parte de esta experiencia, y eso demuestra el interés creciente por la cultura del café. Estoy encantada con estas iniciativas del Municipio porque apoyan directamente a agricultores y productores que se esfuerzan por ofrecernos un buen café y reactivan el consumo de calidad”.
