En el marco de su Asamblea General de Socios, la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) presentó los resultados de su gestión 2025. En el ámbito de desarrollo empresarial, la Cámara ha capacitado a 16.892 personas en los últimos tres años, fortaleciendo capacidades clave para la competitividad del sector productivo.
Durante la jornada, la presidenta de la CCQ, Mónica Heller, destacó que los avances alcanzados responden a una gestión basada en criterio técnico, consistencia y una comunidad empresarial que respalda y legitima la voz del gremio.
Resultados respaldados en cifras.
El Centro de Arbitraje y Mediación ratificó su liderazgo con una efectividad del 90% en mediación y la administración de USD 120 millones en cuantía arbitral en 2025. Durante ese año se registraron 216 demandas arbitrales y 814 mediaciones, consolidando su posicionamiento como referente nacional e internacional.
En asesoría legal, la CCQ brindó 1.555 atenciones gratuitas, generó 78 boletines especializados y concretó 25 alianzas estratégicas orientadas a fortalecer el entorno empresarial.
En seguridad empresarial, uno de los ejes más sensibles para el sector, se recuperaron USD 37.921 en bienes y reparaciones, se patrocinó 54 causas y se logró una reducción del 85% en incidencias frente a 2024.
A nivel de relacionamiento, la Cámara organizó 34 eventos en 2025, consolidándose como un espacio activo de conexión y generación de oportunidades para sus socios.
En internacionalización, impulsó misiones comerciales a mercados estratégicos como Colombia, Argentina, Indonesia, Perú y Taiwán, promoviendo la expansión de empresas ecuatorianas.
Además, los proyectos de cooperación beneficiaron a más de 2.200 personas, incluyendo el fortalecimiento de 773 mujeres en procesos de capacitación y emprendimiento.
La gestión gremial también se reflejó en una presencia activa en los principales espacios de decisión. Durante 2025, la CCQ lideró cerca de 30 mesas técnicas en temas clave como seguridad, entorno regulatorio y competitividad, posicionando propuestas concretas del sector productivo.
Una voz gremial que contribuye a la construcción del país.
Durante su intervención, Mónica Heller enfatizó que el valor del gremio trasciende lo institucional: representa, protege, conecta y actúa como un contrapeso organizado frente
a decisiones que impactan al sector productivo. “La democracia y la economía requieren equilibrio. Y ese equilibrio se construye con instituciones que representen, articulen y defiendan”, señaló.


En ese contexto, la Asamblea no solo permitió revisar resultados, sino reafirmar el rol de la Cámara como un actor clave en la construcción de un entorno más competitivo, con reglas claras y decisiones más equilibradas.
La Cámara de Comercio de Quito, que este año cumplirá 120 años de vida institucional, proyecta así una etapa de mayor fortalecimiento, con el compromiso de seguir ampliando su capacidad de incidencia, generar valor para sus socios y contribuir activamente al desarrollo del Ecuador.
