Una nueva tendencia aterriza en nuestro país con la promesa de generar sostenibilidad a las marcas, se trata del ecobranding o publicidad sostenible.
En Ecuador, la agencia de branding Arpay es pionera en este tema
Con dos propuestas: productos publicitarios que comunican y a la vez limpian el aire, y además el uso de materiales biodegradables.
La agencia, que tiene 10 años en el mercado, desde hace dos empezó un cambio en su matriz productiva, explica Fernando Narváez, presidente de Arpay. Por ello, empezó una implementación gradual de “productos biodegradables, ecológicos, reciclados, que generen economía circular. Por ejemplo, usamos lonas biodegradables, con las cuales se puede hacer compost al terminar una campaña”, detalla.
Otra de las iniciativas que maneja la marca es un producto llamado Pureti, que es un recubrimiento fotocatalítico que limpia el aire gracias a sus nanopartículas de dióxido de titanio. En palabras más sencillas, se trata de un líquido transparente con el que se pulveriza un stand, una lona, un roll up, un backing, o cualquier tipo de superficie y permite purificar el aire alrededor; funciona o reacciona con la luz solar. El mayor impacto de esta innovación podría ser, por ejemplo, colocarla en varios puntos a lo largo de una ciudad: vallas, paradas de buses, transporte público y otras superficies ubicadas en vías públicas, con el fin de generar una gran red de descontaminación.
“Los beneficios de la utilización de esta tecnología son: descomposición y eliminación de suciedad, malos olores, bacterias y otros contaminantes del aire, promoviendo el bienestar de las personas y mejorando el ambiente y sostenibilidad de los espacios, así como una reducción en los costos de mantenimiento”, menciona Daniel Chávez, gerente general de Arpay.
Los empresarios decidieron optar por este modelo sostenible al darse cuenta de que, en su operación, que incluye diseño, montaje, instalación de proyectos publicitarios, hacía falta optimizar el uso de los materiales. Por eso viajaron a otros países como México o Argentina, donde estas iniciativas ya están en marcha.
Si bien mantienen todavía su línea tradicional, la idea es incrementar el porcentaje de ejecución de proyectos sostenibles: “Es una meta a largo plazo, para lo cual es clave que las empresas sepan que tienen la opción de elegir un modelo sostenible en la publicidad”, destaca Fernando.
“Cada vez existen más empresas que buscan este tipo de soluciones porque están comprometidas con el cuidado del planeta. Así mismo permite anunciar que la marca apoya políticas e iniciativas verdes y así atraer nuevos inversores o alinearse con clientes en prácticas de sostenibilidad corporativa. Por eso, nuestra meta es aumentar el uso de los materiales sostenibles en nuestros proyectos. Al momento tenemos clientes muy interesados en estos materiales y ya hemos implementado proyectos piloto”, comenta Daniel.
