En Ecuador, el envejecimiento poblacional ya es una realidad: alrededor del 9% de la población supera los 65 años, una cifra que seguirá en aumento en los próximos años. Sin embargo, este cambio demográfico no ha venido acompañado de una transformación en la forma en que la sociedad entiende la vejez. Persisten estereotipos que la asocian con dependencia, enfermedad o pérdida, invisibilizando a las personas mayores y limitando su participación activa en la vida social.

Frente a este contexto surge EnvejeSer, una campaña de educomunicación desarrollada por Camila Escobar, estudiante de Comunicación y Periodismo de la Universidad San Francisco de Quito. El nombre combina las palabras envejecer y ser, y plantea una idea clara: envejecer no es dejar de ser, sino seguir siendo – con historia, voz y lugar en la sociedad.

Un cambio es clave: pasar de una visión centrada únicamente en la salud física a un enfoque de cuidado integral, que incluya también el bienestar emocional, social y los vínculos afectivos. En ese sentido, EnvejeSer no solo visibiliza problemáticas como la soledad, el abandono y la exclusión, sino que propone soluciones concretas basadas en la conexión entre generaciones.

Como parte de esta propuesta, se impartirán charlas gratuitas en Quito y Cumbayá dirigidas a cuidadores y familiares de adultos mayores, con el objetivo de brindar herramientas y conocimientos prácticos para mejorar su acompañamiento, abordando temas como nutrición, salud mental y ludoterapia.

Talleres intergeneracionales
Uno de los ejes más importantes de esta iniciativa son los talleres intergeneracionales, desarrollados en conjunto con el Centro de Experiencia del Adulto Mayor (CEAM) de Tumbaco, del Patronato San José del Municipio de Quito. En estos espacios, jóvenes universitarios y adultos mayores trabajan juntos en actividades que promueven el aprendizaje mutuo, la expresión y el bienestar.

Entre estas iniciativas destaca el proyecto “Tumbaquitos Periodistas”, donde 12 mujeres adultas mayores participaron en talleres de entrevistas, redacción, fotografía y edición, acompañadas por estudiantes universitarios. El resultado fue la creación de la revista El Arte de Vivir, una publicación colectiva que recoge historias, reflexiones y experiencias desde la voz de sus propias autoras.

A este proceso se suman otros espacios como talleres de teatro, arte y cocina que fortalecen la memoria, la creatividad y la expresión emocional, demostrando que el envejecimiento puede ser también una etapa de producción, aprendizaje y comunidad.

¿Qué rol jugamos como sociedad?
Más allá de las actividades, EnvejeSer abre una pregunta urgente: ¿qué rol jugamos como sociedad en la forma en que las personas envejecen?

La respuesta no se limita a instituciones o políticas públicas, sino que interpela directamente a lo cotidiano. Acciones simples pueden marcar una diferencia significativa, como dedicar tiempo de calidad a personas mayores, escucharlas activamente, incluirlas en espacios sociales y reconocerlas como sujetos activos, con historias y conocimientos valiosos.

Asimismo, la campaña enfatiza la importancia de la educomunicación como herramienta de cambio: informar y sensibilizar a familiares y cuidadores sobre cómo acompañar esta etapa desde el respeto, la empatía y la conexión emocional.

En un contexto donde el envejecimiento suele ser invisibilizado, es necesario generar conversaciones que llamen a la reflexión y transformen percepciones y prácticas alrededor de la vejez. Porque envejecer no debería ser sinónimo de aislamiento, sino una etapa digna, activa y acompañada.

Por Camila Escobar, estudiante de Comunicación y Periodismo de la USFQ.

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