Más de 150 personas, entre estudiantes, docentes, empresarios, funcionarios públicos y representantes de centros de rescate y Organizaciones No Gubernamentales y demás ciudadanos, se dieron cita en el Jardín Botánico de Quito para compartir experiencias sobre las iniciativas implementadas a nivel nacional, tales como: nuevas metodologías educativas, proyectos comunitarios, productos con base en economía circular, entre otros.
El Ministerio del Ambiente Agua y Transición Ecológica desarrolló el encuentro ‘Uniendo Saberes para la Educación Ambiental e Hídrica’, como un espacio donde representantes nacionales e internacionales, de varios sectores de la educación formal, no formal e informal, intercambiaron experiencias sobre los proyectos e iniciativas que impulsan para enfrentar los desafíos ambientales, a partir del fortalecimiento de la conciencia ambiental.
Este evento, fue parte de las 27 actividades que esta cartera de Estado impulsó, en varios puntos del país, a través de sus direcciones zonales, en el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, que se conmemora cada 26 de enero y que destaca la importancia de involucrar a los actores sociales mediante la pedagogía y concientización.
La ministra subrogante, María Luisa Cruz, dio inicio a una jornada lúdica y participativa, donde destacó la importancia de unir esfuerzos para fortalecer la enseñanza y el aprendizaje, a partir de metodologías que permitan que cada generación valore la riqueza natural del Ecuador para dar paso a prácticas sostenibles: “la educación es el arma más poderosa que puede solucionar los problemas del mundo”, mencionó.
Entre las actividades desarrolladas a nivel nacional y que contaron con la participación de la ciudadanía, se destacan: talleres, actividades de reforestación, capacitación en prevención de incendios, concursos de reciclaje y charlas sobre manejo de vida silvestre, entre otros.
Ecuador cuenta con la Estrategia Nacional de Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible 2017 – 2030 (ENEA), cuyo objetivo es impulsar el desarrollo de una identidad y conciencia ambiental en la población ecuatoriana, que le permita actuar coherentemente como parte de la naturaleza en todas sus relaciones socio-ambientales; y alcanzar estilo de vida sostenibles. (I)
