Desde que el Municipio de Guayaquil asumió su administración en agosto de 2025, el Museo Nacional del Cacao se ha consolidado como un espacio de encuentro para el arte, la cultura y la participación ciudadana. Ícono de historia, tradición e identidad, el museo ha recibido a 50.535 visitantes que han participado en una variada programación cultural y social orientada a fomentar el diálogo, la reflexión y el fortalecimiento de la memoria colectiva.

La propuesta cultural del museo se desarrolla bajo cuatro ejes principales: medio ambiente, naturaleza y ciencia; memoria e identidad; patrimonio e historia; y comunidad e interculturalidad. Estos lineamientos han permitido generar espacios de participación donde convergen artistas, gestores culturales, comunidades y público en general, fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y la cultura.

Entre agosto de 2025 y junio de 2026, las actividades impulsadas por el Museo Nacional del Cacao alcanzaron importantes resultados: el programa «Hablemos de», que reúne charlas, conversatorios y conferencias, contó con 450 asistentes; se realizaron 72 talleres con la participación de 2.683 personas; 20 exposiciones recibieron a 940 visitantes; y los eventos, entre recorridos y lanzamientos, convocaron a 1.331 participantes.

Esta programación ha permitido ampliar la oferta cultural de Guayaquil mediante actividades que complementan la temática principal del museo: la historia del cacao, su valor patrimonial y su aporte al desarrollo social y económico de la ciudad. A través de exposiciones temporales y espacios de creación artística, el museo se ha convertido en una plataforma para el intercambio de conocimientos y experiencias.

Para la artista visual y gestora cultural Rosa Armijos Acosta, el arte tiene la capacidad de transformar a las personas y fortalecer la identidad de una comunidad. Explicó que las obras creadas durante los talleres adquieren un nuevo significado cuando son exhibidas en el museo, pues dejan de pertenecer únicamente al artista para convertirse en parte del patrimonio colectivo y en una herramienta de diálogo social y cultural. «Una ciudad no es solamente una estructura, sino que son estos espacios donde se permite dialogar, reflexionar, abiertos para el pensamiento y fortalecer la identidad», dijo.

Asimismo, la presidenta de la Fundación de Integración Social y Desarrollo Humano Sostenible (FISDACE), María Fernanda Portes, destacó la importancia de contar con espacios culturales accesibles para impulsar el talento de niños y jóvenes de Pascuales. «El museo nos dio la oportunidad de poder visibilizar estos trabajos. Como fundación esa reconstrucción del tejido social la podemos hacer a través del arte y la cultura», comentó.

Además, resaltó que para los artistas es fundamental dejar un legado participativo que promueva el derecho a la cultura y a las artes, involucrando procesos de reconstrucción del tejido social y fortalecimiento de la memoria de los sectores rurales.

Por su parte, Lorena Gonzabay, presidenta de la Fundación Arte Sin Límites Ecuador, destacó el papel del Museo del Cacao como una plataforma para nuevos talentos y artistas emergentes. «Es difícil encontrar espacios accesibles en Guayaquil donde exponer arte, especialmente para quienes comienzan. El Museo del Cacao nos ha dado esa oportunidad, y eso llena de esperanza a quienes queremos compartir y promover nuestro trabajo», acotó.

Con estas iniciativas, el Museo Nacional del Cacao reafirma su rol como un espacio que va más allá de la conservación histórica. Su programación fortalece la identidad guayaquileña, promueve la inclusión y genera escenarios donde la cultura, el arte y la comunidad se encuentran para construir una ciudad más participativa y conectada con su memoria.

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