Ante la alerta emitida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre el incremento exponencial de casos en las Américas y la pérdida del estatus de eliminación en la región, Ecuador realizó un despliegue simultáneo en nueve ciudades del país y presentó oficialmente la campaña nacional de vacunación para proteger la salud de la niñez frente a la amenaza del sarampión.
«Cuando se trata de nuestros hijos, no hay espacio para la duda. La salud no comienza en el hospital, comienza en la prevención», dijo María José Pinto, vicepresidenta de la República, durante el lanzamiento realizado realizado en Quito. Destacó que el MSP ha invertido 2.6 millones de dólares en 460 mil vacunas seguras y gratuitas.
En el mismo evento junto a niñas, niños, cuidadoras y padres de familia del Centro de Desarrollo Infantil San Francisco de Quito, Arturo Romboli, representante de UNICEF en Ecuador, felicitó al país por esta iniciativa y recordó el impacto histórico de esta intervención. «Solo la vacuna contra el sarampión ha salvado cerca de 94 millones de vidas desde 1974. UNICEF acompaña al Ministerio de Salud en cuatro líneas estratégicas: incremento de cobertura en zonas vulnerables, capacitación del personal en la Amazonía, desarrollo del Manual de Vacunas 2026 y una campaña de comunicación para combatir mitos frente a las vacunas», señaló.
Romboli fue enfático al dirigirse a los hogares: «Cada dólar invertido en inmunización infantil genera un retorno de 54 dólares en beneficios sanitarios y económicos. Instamos a los padres a verificar que sus hijos tengan todas sus vacunas; es la forma más efectiva de proteger su vida y su futuro».
El éxito de esta movilización depende de la acción inmediata de madres, padres y cuidadores. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa: una sola persona infectada puede transmitir el virus a 18 personas no vacunadas, lo que representaría un peligro masivo y mortal para la niñez ecuatoriana.
Por su parte Sonia Quezada, representante de la OPS en Ecuador advirtió sobre la gravedad del contexto actual. «Lamentablemente, las Américas han perdido el estatus de región libre de transmisión debido a la circulación ininterrumpida del virus en varios países. El riesgo para la salud pública hoy se define como muy alto», alguien infectado puede contagiar a entre 9 y 18 personas más.
Quezada destacó que, aunque Ecuador fue verificado como país libre de sarampión hace apenas dos meses, la amenaza es externa y agresiva: con más de mil casos registrados en siete naciones de la región en lo que va de 2026. La OPS recomienda alcanzar coberturas superiores al 95%. «Reafirmamos nuestro compromiso con Ecuador a través del Fondo Rotatorio, garantizando vacunas de máxima calidad y seguridad para que el país siga siendo un referente en inmunización», añadió.
