En 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, que se celebraría el segundo miércoles de octubre.

A partir de 2009, la celebración pasó al 13 de octubre y cambió de nombre, llamándose a partir de entonces, Día Internacional para la Reducción del Riesgo de los Desastres. El motivo de este cambio se debe a que, según la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR):

El riesgo de desastres es que se produzcan pérdidas, daños o consecuencias fatales en vidas, bienes y servicios dentro de una comunidad o sociedad durante un período específico, como resultado de la interacción entre un fenómeno peligroso y las condiciones de vulnerabilidad.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), este concepto se compone de tres factores principales:

• Amenaza: Proceso, fenómeno natural, socionatural o actividad humana potencialmente destructivo que puede causar muertes, lesiones o daños ambientales y económicos. Ejemplos comunes incluyen sismos, inundaciones y erupciones volcánicas.
• Exposición: La presencia de personas, medios de sustento, servicios y bienes de infraestructura ubicados en zonas que pueden ser afectadas por una amenaza.
• Vulnerabilidad: Las características físicas, sociales, económicas y ambientales que aumentan la susceptibilidad de una comunidad o sistema a sufrir daños ante el impacto de un peligro.

Lo que se protege en estos desastres es la vida y la integridad física de las personas son la prioridad absoluta y lo que más se protege ante cualquier riesgo de desastres.

Bajo el enfoque humanitario y de gestión de riesgos, todos los protocolos de evacuación, rescate y asistencia priorizan salvar vidas antes que proteger bienes materiales.

Es oportuno recordar Hoy la Corriente Filosófica del Existencialismo:

Lo principal de la realidad es la EXISTENCIA HUMANA; en concordancia con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, establece:

Artículo 1: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros».

Artículo 3: «Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.

El existencialismo nace como una reacción a las tradicionales corrientes filosóficas del racionalismo o el empirismo las cuales buscan descubrir un orden legítimo de la estructura del mundo en donde se pueda obtener el significado universal de las cosas.

Los representantes del existencialismo más trascendentes son:

1. Søren Kierkegaard (1813-1855)

* Sobre la vida y el tiempo: «La vida solo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia adelante»

2. Friedrich Nietzsche (1844-1900)

«Lo que no me mata, me hará más fuerte» — Crepúsculo de los ídolos

3. Jean-Paul Sartre (1905-1980)

«El hombre está condenado a ser libre; porque una vez arrojado al mundo, es responsable de todo lo que hace» (de su obra El existencialismo es un humanismo).

4. Simone de Beauvoir (1908-1986)

«No se nace mujer, se llega a serlo» (El segundo sexo, 1949)

5. Albert Camus (1913-1960)

«Hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio».

Los elementos protegidos se organizan en los siguientes niveles de prioridad:

Niveles de Protección en Emergencias

• Vidas humanas: Incluye la evacuación oportuna de la población, el rescate de personas atrapadas y la atención médica inmediata a los heridos. Se da especial atención a grupos vulnerables como niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con discapacidad.

• Líneas vitales e infraestructura crítica: Hospitales, redes de agua potable, sistemas de energía eléctrica, telecomunicaciones y vías de evacuación.

Mantener estos servicios activos es indispensable para salvar vidas y coordinar la respuesta.

• Medios de vida y subsistencia: Cultivos, ganado, herramientas de trabajo y pequeños negocios que permiten a las familias recuperarse económicamente tras el impacto.

• Bienes materiales y patrimonio: Viviendas, propiedad privada y bienes culturales.

Aunque son importantes, su protección siempre se posterga hasta que las vidas humanas estén a salvo.

Bajo el lema “La resiliencia empieza en casa”, se enfatiza el hogar como el núcleo inicial de protección.

Instituciones como la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos en Ecuador impulsan actividades educativas sobre sismos, inundaciones y erupciones.

El Fenómeno del Niño

El Ecuador mantiene activa una alerta roja y vigilancia permanente por el desarrollo e intensificación del Evento de El Niño de 2026-2027, el cual se encuentra activo y podría alcanzar su punto máximo hacia finales de año e inicios de 2027.

Estado actual y pronósticos

• Nivel de alerta: Alerta Roja declarada por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos ante las afectaciones crecientes.

• Probabilidad y duración: La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima una probabilidad cercana al 100% de persistencia del fenómeno hasta febrero de 2027, con una magnitud que podría ser de moderada a fuerte.

• Pico del evento: Los expertos prevén que el fenómeno alcance su intensidad máxima en diciembre de 2026.

Principales afectaciones e impactos en Ecuador

• Provincias más golpeadas: Las zonas de mayor riesgo por inundaciones, desbordamientos y lluvias intensas se concentran en la Costa, destacando Esmeraldas, Los Ríos, Guayas, El Oro y Bolívar.

• Balanza de daños: Desde el inicio de la alerta se contabilizan cientos de eventos por lluvias (desbordamientos de ríos como en Balao, afectaciones a viviendas y problemas de conectividad vial).

• Efectos por región:

Región Litoral: Exceso de lluvias, desbordamientos e inundaciones.

Sierra y Amazonía: Posibles variaciones que incluyen tormentas en zonas andinas o déficit hídrico en áreas específicas de generación hidroeléctrica.

Newton:

Según la tercera ley de Newton, a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud y en sentido contrario.

Es evidente que la solidaridad humana en temas de prevención de desastres no puede ser solo vertical, del gobierno central y de los gobiernos Seccionales sino que es indispensable que la población y el pueblo estén preparados para una acción directa de solidaridad; donde la reacción compagine con lo preventivo y permita fundamentalmente proteger la vida humana y dentro de ella priorizando a Niñas y Niños; pues lo que estamos viviendo de la corriente del niño se materializa después de altas temperaturas soportadas por el planeta y el Ecuador no es la excepción.

Las inundaciones, los desbordamientos de ríos, los deslaves y otros afines emanan consecuencias geométricas y la Patria debe permanecer unida hoy y siempre.

Los centros educativos, de salud, las Fuerzas del Orden y toda la ciudadanía ecuatoriana y extranjera asentada en nuestro país debemos priorizar un intercambio comunicacional permanente sin y con apagones.

En esta hora las mafias y la inseguridad que nacen fundamentalmente del comercio de la droga, ameritan sopesar positivamente la ayuda internacional que antes que una Bandera debe identificarse con el símbolo humano.

Dr. Walter Enríquez Vásquez

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