Cada 16 de agosto, en todo el mundo, se celebra el día de uno de los destilados más antiguos y consumidos: el ron. Se trata de una bebida destilada que se elabora principalmente a partir de la caña de azúcar.

El ron tiene sus raíces en las colonias caribeñas y latinoamericanas, específicamente en el contexto histórico de los siglos XVI y XVII. Durante este período, la producción de azúcar y otros subproductos (como la melaza) a partir de la caña de azúcar se convirtió en una actividad económica fundamental para muchas colonias en la región. Con el tiempo, los colonos se dieron cuenta de que la melaza podía fermentarse y destilarse para obtener una bebida alcohólica, lo que marcó el inicio de la producción de ron.

La Dirección General de Alcoholes del Ecuador funcionó oficialmente desde 1925 hasta 1989.
Esta entidad nació tras la Revolución Juliana (1925), con la que el Estado asumió de forma estrictamente centralizada el monopolio de la producción, distribución y venta de bebidas destiladas mediante los conocidos estancos.

Desde el punto de vista médico y nutricional actual, el ron no posee propiedades terapéuticas ni beneficios directos para la salud. Al tratarse de una bebida destilada de alta graduación alcohólica (generalmente entre el 40% y el 50% de alcohol por volumen), cualquier posible efecto marginal se ve superado por los riesgos asociados a su consumo.
El consumo y la producción de ron en el Ecuador configuran una industria muy estable. Aunque la cerveza es la bebida alcohólica más consumida del país, el ron mantiene un nicho sólido, impulsado por una fuerte tradición de producción de caña de azúcar.»

El ron representa aproximadamente entre el 15% y el 20% de la participación de mercado.

De acuerdo con las estadísticas históricas de consumo del INEC y la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), el perfil de quienes eligen el ron se divide así:
* Género: El consumo está fuertemente liderado por los hombres. En las métricas generales de bebidas alcohólicas en el país, cerca del 89.7% de los consumidores frecuentes son varones, frente al 10.3% de mujeres. Los hombres también registran una mayor tendencia hacia el consumo problemático o excesivo de este tipo de destilados.
* Edad (Brecha Generacional): El ron es el destilado predilecto de la Generación X (personas de entre 40 y 55 años), compartiendo espacio con el vodka y la cerveza.»

La tendencia humana a consumir bebidas alcohólicas se estructura por los primeros efectos que causan una inhibición del recelo así como también exteriorizan una diferente sociabilidad especialmente en los grupos.

Naturalmente que su producción y comercio ha ostentado gravitantes cambios a través del tiempo.

Efectivamente en la coyuntura social y política de gobernanza la dirección de alcoholes constituia un Ministerio sin Cartera formal; pretendiendo cuidar la producción nacional y al mismo tiempo combatiendo en lo posible el contrabando.

Durante este periodo no existían métricas ni porcentajes estadísticos exactos sobre el mercado informal, debido a que el contrabando operaba en la clandestinidad absoluta. No obstante, los informes de rentas y las crónicas legislativas de la época estimaban que el licor clandestino —principalmente el aguardiente de caña o «puntas» y, en menor medida, rones artesanales— llegaba a abastecer entre el 40% y el 60% del consumo real en las zonas rurales y periféricas del país.

Cronograma detallada de efectos del alcohol
* De 5 a 10 minutos (Fase de inicio): El alcohol ingresa rápidamente al torrente sanguíneo a través del estómago y el intestino delgado. Se empieza a sentir una ligera relajación, desinhibición y una sutil sensación de calor en el cuerpo.
* De 30 a 90 minutos (El pico máximo): La concentración de alcohol en la sangre (BAC) alcanza su punto más alto. Aquí aparecen la euforia, la pérdida de la autocrítica, la disminución de reflejos y problemas leves de coordinación motora y del habla.
* De 2 a 6 horas (Fase de bajada / Depresión): El hígado trabaja metabolizando aproximadamente una copa estándar por hora. A medida que el nivel de alcohol baja, la euforia desaparece y se transforma en somnolencia, cansancio, cambios de humor o torpeza física evidente.
* De 12 a 24 horas después (La resaca o «chuchaqui»): El cuerpo ya ha eliminado la mayor parte del alcohol de la sangre. Aparecen los efectos de la deshidratación y las toxinas resultantes de su descomposición, provocando dolor de cabeza, náuseas, fatiga extrema, sed intensa y sensibilidad a la luz.

Enfermedades a largo plazo

Sistema Hepático
* Hígado graso (Esteatosis)
* Hepatitis alcohólica
* Cirrosis hepática
Cáncer
* Cáncer de boca
* Cáncer de garganta (Faringe y laringe)
* Cáncer de esófago
* Cáncer colorrectal
* Cáncer de hígado
* Cáncer de mama
Sistema Cardiovascular
* Hipertensión arterial
* Miocardiopatía alcohólica
* Accidente cerebrovascular (Derrame cerebral)
* Arritmias cardíacas
Sistema Neurológico y Salud Mental
* DemenciaPérdida de memoria
* Síndrome de Wernicke-Korsakoff
* Depresión
* Ansiedad
* Dependencia alcohólica (Alcoholismo)
Sistema Digestivo e Inmune
* Pancreatitis crónica
* Diabetes (Secundaria a pancreatitis)
* Úlceras estomacales
* Infecciones recurrentes (Neumonía y tuberculosis)

La antítesis del tema y que se ha tornado en vocablo universal constituye que los brindis inician con la palabra «salud» y en ocasiones se suma la palabra » vida»; por ello debemos orientar una nueva conciencia cotidiana desde los hogares y en los centros de educación de todo nivel que este consumo cotidianamente abone el pretérito para que la salud mental y corporal labore cotidianamente una humanidad mejor, que todos anhelamos y que debemos igualmente arrimar el hombro de la mejor manera posible. Dr.Walter Enríquez Vásquez.

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