Al cierre de 2020, Ecuador tuvo un récord de 380 millones de cajas producidas, manteniéndose como el principal exportador de esta fruta en el mundo.
El 99% de la producción nacional es exportada a todas partes del mundo como Europa, EE.UU., Asia y América del Sur.
El banano es el cultivo más importante en el sector agrícola de Ecuador.
Con 150 mil hectáreas de banano para exportación, el país se consolida como el primer exportador de este producto en el mundo, con el 99% de la producción nacional exportada a todas partes del mundo como Europa, EE.UU., Asia, Argentina y Chile. Por esta razón, BASF apuesta en aumentar la inversión de nuevas soluciones innovadoras y sostenibles que impulsen la productividad de este cultivo en el sector agrícola.
Los ingresos generados por la actividad bananera representan el 3,84 % del PIB total y el 50 % del PIB agrícola según el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador. Hoy en día genera empleo para más de un millón de familias, lo que equivale aproximadamente a 2,5 millones de personas en el país y existen alrededor de 8.000 productores de banano, los cuales se concentran principalmente en 3 zonas de la costa de Ecuador: Los Ríos, con 70.000 hectáreas y Guayas y El Loro, con 40.000 hectáreas cada una.
Teófilo Bustingorri, country manager de soluciones de la agricultura para Ecuador de BASF afirma que, “en BASF entendemos la relevancia del cultivo de banano para la región, y por este motivo, proveemos soluciones que permiten mantener limpias, sanas y eficientes las zonas productivas de banano; convirtiéndonos en aliados de los agricultores para su desarrollo.”
Actualmente, la multinacional está trabajando en la creación de nuevas opciones y soluciones para el mercado, que permitan obtener un trabajo integrado en el manejo de enfermedades fitosanitarias del cultivo de banano como la Sigatoka Negra. Un ejemplo es la inversión en el desarrollo de herramientas tecnológicas como Agroclima, un software que permiten tomar acciones preventivas frente a las temporadas climáticas que afectan los cultivos.
“Al cierre de 2020, Ecuador tuvo un récord de 380 millones de cajas producidas, manteniéndose como el principal exportador de esta fruta en el mundo. Sin embargo, enfermedades como la Sigatoka Negra aún representan un reto importante para el crecimiento eficiente del sector, es así que el trabajo conjunto entre buenas prácticas agrícolas, uso de fungicidas y creación de herramientas tecnológicas es la estrategia del futuro”, agrega Bustingorri.
Soluciones para el control de la Sigatoka Negra
La Sigatoka Negra es una enfermedad causada por el hongo Mycosphaerella fijiensis, el cual afecta el área foliar fotosintética de la planta y representa la principal limitante en la producción de este fruto en Ecuador. La eminente pérdida de sensibilidad del hongo frente a los fungicidas ya existentes ha dejado como resultado que el control de la plaga sea cada vez más complejo y costoso.
En este sentido, además del manejo integral de la enfermedad, es necesario tener herramientas de prevención eficientes. Recientemente, han surgido proyectos que le apuestan a este objetivo como Agroclima, una aplicación que realiza alertas bioclimáticas a través de observaciones de variables climáticas, modelos computacionales agrícolas-biológicos y climáticos e información local y satelital, que permiten pronosticar las estacionalidades del clima en cada región bananera siendo este un factor clave para realizar un mejor manejo de la Sigatoka Negra.
Adicionalmente, se debe profesionalizar el uso de los fungicidas, por medio de capacitaciones sobre la correcta rotación de estos para logar una mayor eficiencia, y desarrollar aplicaciones controladas con diferentes metodologías como drones para el manejo de zonas especiales dentro de las fincas.
“Utilizar de forma complementaria estas herramientas deben ser un objetivo prioritario del sector, de esta forma enfrentaremos de mejor manera el contagio de Sigatoka Negra, que genera importantes sobrecostos a los agricultores en el país, optimizando el manejo de los recursos económicos y ambientales”, finaliza Bustingorri.
BASF
En BASF, creamos química para un futuro sostenible. Combinamos el éxito económico con la protección del medio ambiente y la responsabilidad social. Más de 110.000 empleados en el Grupo BASF contribuyen al éxito de nuestros clientes en casi todos los sectores y casi todos los países del mundo. Nuestro portafolio está organizado en seis segmentos: productos químicos, materiales, soluciones industriales, tecnologías de superficies, nutrición y cuidado y soluciones agrícolas. BASF generó unas ventas de 59.000 millones de euros en 2020. Las acciones de BASF cotizan en la bolsa de valores de Frankfurt (BAS) y como American Depositary Receipts (BASFY) en los EE. UU. Más información en www.basf.com. Para conocer un poco más sobre la química y su papel en nuestro día a día, lo invitamos a leer nuestro blog y a escuchar nuestro Podcast Cuestión de Química, disponible en todas las plataformas de streaming. (I)