Municipio se activa 24/7 ante emergencia por rotura de tubería de agua potable que afecta al sur de la capital.
Ante un deslave natural provocado por la torrencial lluvia en el Antisana, que rompió una tubería y dejó sin agua potable a 6 parroquias del sur de Quito, Epmaps activó su Comité de Emergencias desde el primer momento, movilizó maquinaria, personal técnico y operativo para atender la situación. Al momento, 70 trabajadores se encuentran en la zona.
Este jueves 10 de julio, el Comité de Operaciones de Emergencia Metropolitano (COE-M) declaró estado de emergencia en las parroquias de Argelia, Quitumbe, Turubamba, Guamaní, La Ecuatoriana y Chillogallo, con base a la ley orgánica de gestión de riesgos, lo que agiliza los sistemas de respuesta.
El COE – M también recomendó la declaratoria de emergencia institucional a la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable (Epmaps).
La resolución del COE-M viabiliza la ejecución inmediata del plan de abastecimiento que garantice el agua potable a través de tanqueros y puntos móviles para puntos priorizados: establecimientos de salud públicos y privados, mercados y plataformas de abastecimiento y zonas de alta concentración de población vulnerable; así como la intervención inmediata en taludes, monitorear el avance del evento y de las obras necesarias en territorio.
El Municipio de Quito se solidariza con las y los habitantes afectados por este evento natural, totalmente fuera del control humano. Se solicita a la ciudadanía hacer un uso racional del agua, priorizando el consumo humano e higiene básica, mientras se ejecutan las obras de emergencia. Al momento, más de 70 obreros y maquinaria especializada trabajan sin descanso en el páramo del Antisana.
¿Cómo se garantiza el suministro de agua?
Mientras se ejecutan las obras de reparación, el Municipio de Quito garantiza la dotación de agua a través de:
17 tanqueros de 10 m³ de EPMAPS
1 tanquero del Cuerpo de Bomberos (40 m³)
5 bladers (tanques flexibles) de 25 m³ cada uno, ubicados en zonas críticas
La distribución se realiza en coordinación con las Administraciones Zonales Eloy Alfaro y Quitumbe, junto a comités barriales y líderes comunitarios, y se priorizan hospitales, centros de salud, mercados, estaciones de transporte público y la terminal terrestre.
La declaratoria de emergencia permitirá gestionar más tanqueros, que pueden incluir al sector privado.
¿Qué ocurrió?
El incidente se produjo a 10 kilómetros del embalse La Mica, en una zona de difícil acceso, con fuertes pendientes y condiciones climáticas adversas. Desde el primer momento, EPMAPS activó su Comité de Emergencias, movilizando personal técnico y operativo altamente capacitado para atender la situación.
Para reparar la línea de conducción es indispensable retirar al menos el 30 % de los 600 mil metros cúbicos de tierra acumulados por el deslave. Esto equivale a unas 18 mil volquetas de tierra y escombros que deben ser retiradas en un terreno complejo, con alta humedad y pendiente. La tarea se desarrolla con un gran despliegue logístico y humano, en uno de los terrenos más exigentes del sistema hídrico de Quito.
¿Por qué ocurrió el movimiento de tierra?
Los primeros días de julio de 2025, en el sector de La Mica, ha llovido el 91 % de lo previsto para todo el mes. Las precipitaciones constantes en los primeros siete meses saturaron el suelo, provocando este deslave natural que afectó gravemente la infraestructura.
