La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), a través de su Coordinación Zonal 8, ejecutó la clausura temporal de un establecimiento farmacéutico ubicado en la ciudadela Kennedy, al norte de Guayaquil, tras detectar graves irregularidades que ponían en riesgo directo la salud de los pacientes, sobre todo aquellos con dolencias de alta complejidad.
Durante el operativo, los funcionarios de la Agencia hallaron un total de 212 productos farmacéuticos de uso oncológico que eran almacenados de forma precaria. La mercadería se encontraba oculta en un cartón y en un cooler pequeño, incumpliendo con la cadena de frío requerida para mantener la estabilidad, efectividad y seguridad de este tipo de medicamentos. Además, se constató que estos productos no contaban con el registro sanitario ecuatoriano correspondiente.
El almacenamiento inadecuado de medicamentos oncológicos biológicos o termosensibles rompe su estabilidad química. Al perder la cadena de frío, estos fármacos sufren una degradación acelerada de sus principios activos, lo que provoca:
Pérdida total de la eficacia terapéutica: El paciente recibe una dosis que no contrarrestará de manera efectiva el avance de la enfermedad.
Generación de toxicidad y subproductos nocivos: La descomposición química del medicamento puede causar reacciones adversas graves o efectos colaterales inesperados en un organismo ya sensible o debilitado.
El establecimiento podrá retomar sus actividades regulares una vez que los propietarios demuestren haber subsanado cada una de las observaciones técnicas emitidas por técnicos de Arcsa y cumplir rigurosamente la normativa sanitaria.
