Este miércoles 20 de abril 2022, se cumplen cinco años desde que comenzó la persecución sistemática de los testigos de Jehová en Rusia. Desde entonces unas 400 entidades legales, incluidos lugares de reunión, han sido clausurados.
Más de 1.740 viviendas han sido allanadas. A pesar de una persistente protesta internacional por los organismos de derechos humanos, Rusia ha encarcelado a más de 320 Testigos con más de 80 aún bajo custodia. Más de 600 testigos de Jehová, incluidos 40 hombres y mujeres mayores de 70 años, han sido acusados penalmente.
Durante la audiencia de la Corte Suprema en el 2017, el gobierno ruso afirmó que, aunque estaba liquidando las entidades legales de los testigos de Jehová, los testigos individualmente serían libres de practicar su fe. Sin embargo, la afirmación del gobierno de permitir la libertad de culto ha sido inconsistente con sus acciones.
Andrew Wood, ex Embajador Británico en Rusia, dijo de los Testigos en un comunicado: “Su arresto, maltrato y confinamiento son una violación de los
derechos humanos elementales junto con la vulneración de la libertad de toda persona en su búsqueda de escoger su religión como mejor le parezca. El que se ataquen a personas particularmente vulnerables de cualquier género o edad se suma a la injusticia”