Desde el Casitagua, el alcalde de Quito,
Pabel Muñoz, informó que “el fuego está siendo controlado, aunque todavía no puede
darse por liquidado” debido a la posibilidad de nuevos focos por las condiciones del terreno
y el viento. Explicó que los equipos se encuentran en la parte alta del cerro, donde todavía se mantiene un foco activo.

Muñoz reconoció el trabajo de alrededor de 600 vecinos de Pomasqui que se sumaron a las
tareas de apoyo, junto con los equipos de emergencia. También resaltó la participación de
los comuneros del FONAG, quienes colaboraron con herramientas manuales, y, por supuesto, del excelente trabajo del Cuerpo de Bomberos. La colaboración comunitaria permitió apoyar las labores en sectores de difícil acceso, señaló.
En el lugar se mantienen desplegados 130 bomberos y alrededor de 200 funcionarios, entre
personal operativo y equipos de la Corporación Municipal.

El operativo cuenta con aeronaves, drones y equipos especializados para combatir el fuego
y monitorear su comportamiento. Las condiciones del terreno escarpado y los cambios en
el viento han sido algunos de los principales desafíos durante esta emergencia.
300 hectáreas han sido consumidas por el fuego
Muñoz señaló que, de acuerdo con la evaluación realizada en territorio, alrededor de 300
hectáreas habrían sido consumidas en el Casitagua. Añadió que, durante el actual verano,

los incendios forestales han afectado aproximadamente 1.300 hectáreas en Quito. La
magnitud definitiva de la afectación de Casitagua deberá establecerse una vez que
concluyan las labores de combate y evaluación.
Una respuesta que también atiende a las familias.

La emergencia no se limita al combate directo contra el fuego. Los equipos municipales
también han atendido a las personas expuestas al humo y a las familias de las zonas
cercanas. La Secretaría de Salud, Patronato Municipal San José y la Unidad de Bienestar
Animal participan en territorio con atención médica, apoyo psicosocial, entrega de insumos
y asistencia a animales de compañía.

Llamado a denunciar las quemas
El alcalde de Quito hizo un llamado a la ciudadanía a no bajar la guardia y reportar
inmediatamente al 911 cualquier incendio o quema a cielo abierto. Señaló que las quemas
de desechos pueden convertirse rápidamente en incendios de gran magnitud cuando existen fuertes vientos y vegetación seca.

También informó que el Municipio y el Cuerpo de Bomberos han presentado siete denuncias relacionadas con incendios forestales, con cuatro personas procesadas y una sentencia de seis meses de cárcel. Hizo un llamado a que se dicte la pena máxima ante estos actos que destruyen la naturaleza, y ponen peligro la vida de las personas y animales.

Como parte de las acciones que contribuyen a prevenir incendios, el alcalde Muñoz se
refirió a las campañas de educomunicación que la Municipalidad no ha podido implementar
por trabas en los procesos de contratación pública. Estas campañas, indicó, posibilitan
educar a la ciudadanía sobre los peligros de realizar quemas a cielo abierto e informar sobre las multas y sanciones.

Remediación ambiental y recuperación vegetal
Una vez que termine la época seca, el Municipio prevé iniciar un proceso de remediación
ambiental y recuperación vegetal de las zonas afectadas. El alcalde anunció que se
convocará a ciudadanía, universidades, sectores productivos, cámaras, empresas privadas
e instituciones públicas para impulsar una jornada de reforestación.

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