Por una provincia segura, que educa, con vialidad de calidad. Posicionar la marca Pichincha como una provincia autosostenible, autosuficiente e interconectada, son las principales propuestas de Elsa Guerra, candidata a prefecta de Pichincha por el Partido Socialista Ecuatoriano.
«Vamos a ejecutar dos proyectos emblemáticos fundamentales: iniciar la ampliación a cuatro carriles de la vía Calacalí – La Independencia para potenciar el turismo del noroccidente. Queremos terminar la vía Alóag – Unión del Toachi, para potenciar la productividad, mejorar el comercio de la sierra a la costa y contar con vías seguras».
En el tema de vialidad tenemos que impulsar un proyecto urgente, hemos tenido una prefectura ineficaz. Del presupuesto se ha invertido el 2021, el 40%, queremos hacer una auditoría para determinar lo que ha sucedido con el fondo vial si se ha invertido en la red vial o se ha utilizado en otras cosas. Nosotros vamos a eliminar la tasa vial, porque cuando hay plata alcanza, y armar un plan vial provincial, 200 km de vías por administración directa, asegura Elsa Guerra.
«Muy orgullosa y orgulloso de nuestras raíces, disfrutamos trabajar por el desarrollo de nuestra provincia, siempre con el objetivo de impulsar en las futuras generaciones un mejor espacio que el que recibimos; un espacio productivo, turístico, de oportunidades, pero sobre todo un espacio libre de violencia y discriminación».
Hablar de Pichincha es sinónimo de autosuficiencia, es hablar de la calidez de su gente, de un rincón del país con una diversidad de suelos, climas, atractivos turísticos y gastronomía; de que somos el centro del mundo.
Sus principales propuestas
Junto con su binomio César Mantilla «y un gran equipo de personas diversas y con amplia capacidad técnica y compromiso con la provincia y el país, devolveremos a Pichincha su esencia, convertirla en un ejemplo a nivel nacional e internacional con una gestión pública amplia, incluyente, transparente, sin corrupción que siente las bases para un desarrollo permanente libre de intereses particulares y mezquinos», insiste.
Nuestra voluntad de impulsar desde Pichincha, un proceso de profundización del proceso de autonomías y descentralización del Estado, con el fin de promover el desarrollo equitativo, solidario y sustentable, la integración y participación ciudadana, así como el desarrollo social y económico de la población, afirma Elsa Guerra.
Nuestro gobierno se construirá desde y con el territorio, con cercanía a nuestra gente, diagnósticos claros y con alternativas de solución para mejorar la calidad de vida de quienes habitamos cada uno de los ocho cantones de la provincia.
Para ello, asumiremos con honradez, liderazgo y visión, la facultad ejecutiva de la Prefectura de Pichincha, respecto al ejercicio de las potestades públicas de naturaleza administrativa, con el objetivo de dirigir la elaboración de un gran plan provincial de desarrollo y ordenamiento territorial, en diálogo con los planes de los distintos gobiernos autónomos descentralizados y en el marco de la plurinacionalidad, interculturalidad y respeto a la diversidad, con la participación ciudadana y de otros actores de los sectores públicos y la sociedad; para lo cual promoveremos la constitución de las instancias de participación ciudadana establecidas en la Constitución y la ley.
Queremos una Pichincha que eduque, emplee y produzca; y para ello requerimos de un gobierno provincial que defienda con convicción su autonomía política, administrativa y financiera. Nuestra provincia necesita desarrollar un modelo de descentralización progresiva que garantice las fuentes de financiamiento y la definición de políticas y mecanismos para compensar los desequilibrios en el desarrollo territorial.
Gobernaremos junto a nuestra niñez, adolescencia, juventud, por y con la población adulta mayor, las mujeres, hombres, personas sexo genérica diversas, personas en situación de movilidad humana, personas con capacidades diversas, comunas, pueblos y nacionalidades indígenas, afrodescendientes, personas LGBTIQ+.
Es decir, de la mano de todos los que estén dispuestos a dejar el alma para transformar a nuestra querida Pichincha. El respeto a las diversidades sociales y culturales, también supone el respeto a la diversidad natural, para ello la recuperación y conservación de la naturaleza y el mantenimiento del medio ambiente sostenible y sustentable, irán de la mano de un enfoque de protección y promoción de la diversidad cultural y el respeto a sus espacios de generación e intercambio; así como la recuperación, preservación y desarrollo de la memoria social y el patrimonio cultural.
Por ello, impulsaremos la sensibilización de una Pichincha libre de minería y contaminación; pero también de una Pichincha libre de racismo y exclusión. Sabemos que uno de los principales problemas de Pichincha es la falta de seguridad y el avance desmedido del crimen organizado, por eso, en el marco de la potestad establecida en el Artículo 50 de Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización, asumiremos sin miedo la competencia de coordinar un plan de seguridad ciudadana acorde con la realidad de nuestra provincia y en armonía con el plan nacional de seguridad ciudadana, articulando el gobierno autónomo provincial, el gobierno central a través del organismo correspondiente, la ciudadanía y la Policía Nacional.
El símbolo de nuestra alianza programática es un colibrí -o quinde en kichwa-, las aves más pequeñas del mundo y las únicas que tienen la habilidad de volar hacia atrás. Cuentan los pueblos originarios que volvemos al pasado una y otra vez, para idear, como los quindes, las cosas buenas que darán sentido al ir y devenir de la existencia.
Con ese espíritu, acogeremos críticamente lo mejor de las experiencias de nuestra provincia y las proyectaremos hacia el futuro con innovación, pragmatismo y humildad. Pero, sobre todo, marcaremos una nueva senda de un modelo de gestión administrativa eficiente y moderno, mediante el cual se ejecutará un plan provincial de desarrollo con prosperidad para todas las familias de Pichincha.
instancias oficiales más cercanas a la ciudadanía. Por ello, nos comprometemos a trabajar en esos espacios para activar y organizar al pueblo, robustecer el tejido social, impulsando la democracia directa, la participación de la sociedad organizada, la transparencia, la ética pública y la justicia territorial. Nuestra organización tiene fuertes raíces en la defensa de los gobiernos autónomos descentralizados, y en el desarrollo de las juntas parroquiales, concluye Elsa Guerra Rodríguez, postulante a la prefectura de Pichincha. (i)