ONU Mujeres en Ecuador junto a la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) presentaron el estudio “Discurso social sobre las mujeres en movilidad humana: discriminación, sexismo, violencia basada en género y estereotipos en Ecuador” en un evento que se realizó en el Hemiciclo de FLACSO.
La presentación de este estudio se da en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres y las niñas con el objetivo de dar visibilizar las actitudes y percepciones en torno a la violencia basada en género, estereotipos de género, sexismo, discriminación por razón de género y nacionalidad y xenofobia hacia la población migrante, especialmente mujeres y la población LGBTIQ+, y entre grupos de comunidades de acogida en Ecuador que se expresan a través de redes sociales digitales y en la configuración del discurso social y así generar acciones para combatir estas construcciones sociales que limitan a las mujeres en movilidad humana a integrarse en el país que las acoge.
El estudio cuenta con dos componentes de análisis uno virtual y uno territorial. El componente virtual se desarrolló a través de análisis de discursos en redes sociales digitales; y el segundo se desarrolló a través de entrevistas y grupos focales para entender la configuración del discurso social. Para el ámbito territorial las ciudades analizadas fueron: Loja, Tulcán, Huaquillas, Ibarra, Quito, Cuenca y Guayaquil.
Durante el evento, María Auxiliadora Guerrero, Representante del Departamento de los Estados Unidos en temas de refugio y migraciones sostuvo que “estos estudios nos dan la pauta para influir en la política local para las personas en situación de movilidad humana y nos compromete a trabajar juntos para mejorar las condiciones de vida de estas poblaciones vulnerables”.
De igual manera, Ana Elena Badilla, representante de ONU Mujeres en Ecuador, resaltó la importancia de generar evidencia mediante estudios e investigaciones que permitan abordar la crisis migratorio que ha desplazado a más de “6 millones de venezolanas y venezolanos” desde una perspectiva de género y que entreguen elementos importantes para la toma acertada de decisiones, que permita la prevención y atención de la violencia hacia las mujeres y niñas en situación de movilidad humana, “la violencia contra mujeres y niñas es prevenible y nos corresponde a todas y todos trabajar en ello, sin dejar a nadie atrás”.
Por su parte, Mariana Rendón, Deputy de la Misión de OIM Ecuador señaló que “la motivación principal para llevar a cabo este esfuerzo, desde un punto de vista comunicativo es conocer cómo se visualiza y conceptualiza a la población en movilidad humana, en especial a las mujeres migrante en Ecuador”. También sostuvo que “a través de este estudio, las organizaciones que trabajamos en el área de movilidad humana brindemos una mejor asistencia a las personas en situación de movilidad humana bajo un enfoque de género”.
La presentación de los principales hallazgos del estudio estuvo a cargo de Antonia Machado, coordinadora de la investigación cualitativa y Margarita Guillén, coordinadora de la investigación cuantitativa, ambas investigadoras de la Universidad de Cuenca. Durante su intervención señalaron que el estudio identificó imaginarios sociales en torno a la discriminación y xenofobia hacia la movilidad humana centrados en prejuicios sobre la nacionalidad, el temor a perder el statu quo que se traduce en temor a perder el acceso a servicios sociales, temor a perder la identidad propia, aparobia y menosprecio hacia la identidad cultural extranjera. Entre los comentarios que se han recogido a través de este estudio se identifican frases como “son vagos”, “prefieren pedir caridad”, “son delincuentes”, “traen o tienen enfermedades”, “venden o alquilan a sus hijos”, “se apropian de los espacios públicos”, “son agresivos”, etc.
Respecto al sexismo y la violencia basada en género, se identificó que priman los estereotipos de género; ubicando a las mujeres migrantes en actividades de cuidados. De igual forma, gran parte de los comentarios se enfocaron en la hipersexualización de los cuerpos femeninos, en especial de la población venezolana y la naturalización del trabajo sexual como la primera opción de sobrevivencia, e incluso normalización de sexo transaccional.
Es importante señalar que el estudio recoge también la opinión de las mujeres migrantes que perciben que estos discursos impactan de manera negativa en sus proyectos de vida, limitando su inclusión y ejercicio pleno de sus derechos, sobre todo con el alto riesgo de violencia.
Sobre el componente virtual, el estudio analizó alrededor de 25 000 comentarios en redes sociales, clasificados por sentimientos y por género, en los que se identificó que la mayoría de comentarios hacia la población en movilidad humana son negativos, asociándola con la delincuencia, la inseguridad, la pobreza y la prostitución. Igualmente, se identificó en los comentarios palabras peyorativas y groseras en torno a esta población, en el caso del discurso negativo hacia las mujeres migrantes se registró que un 4 % de la población analizada emite estos comentarios.
El análisis también permitió identificar de los comentarios y reacciones analizadas, un 23,6 % emite discursos positivos en el que se resaltan actitudes de apoyo, empatía, defensa de derechos humanos, solidaridad y protección.
El estudio además brinda recomendaciones para abordar de mejor manera los procesos de integración de la población en movilidad humana como el alentar iniciativas de instituciones del tercer sector y la academia como la construcción de observatorios de movilidad humana que permitan visibilizar los aspectos positivos de la migración.
Una vez realizada la presentación de los hallazgos principales del estudio se realizó un panel de análisis de la realidad de las migraciones y la importancia de los principales hallazgos que ha arrojado este estudio. El panel estuvo conformado por Coralía Sáenz Tinoco, co-lider del Subgrupo de VBG del GTRM en Ecuador, la profesora e investigadora en FLACSO, Palmira Chavero, la periodista de GK, Mayuri Castro, y Angélica Fereira, mujer en situación de movilidad humana, el mismo fue moderado por Isabel Ramos, profesora investigadora de FLACSO Ecuador.
Por su parte, Coralía Sáenz sostuvo que las principales necesidades que enfrentan las mujeres y niñas en situación de movilidad humana son alimentación, empleo, alojamiento y el no tener un statu migratorio regular, “estas necesidades conllevan a riesgos como sexo por supervivencia, aumento de violencia basada en género, tráfico ilícito de migrantes que puede convertirse en trata de personas. Además, sostuvo que estos estudios brindan una mayor perspectiva de la situación de esta población y se convierten en herramientas para generar acciones coordinadas.
Asimismo, Palmira Chavero señaló que este tipo de análisis centrados en los discursos y en las redes sociales son fundamentales para poder articular esta información con la realidad que vivimos, la información que se recibe desde los medios de comunicación y las redes sociales para poder eliminar los discursos negativos en torno a la migración y a su vez resaltar los aspectos positivos de la migración.
De igual manera, Mayuri Castro indicó que desde la comunicación es importante reportar estas historias humanas, ya que a través del periodismo se puede generar un verdadero cambio de actitudes. “Desde GK, sabemos que al contar historias y hacer periodismo desde la empatía, las personas tienen voz y podemos, con nuestro trabajo, poner sobre la mesa de discusión a la migración como un derecho”.
Durante el panel, Angélica Fereira resaltó que a través de las plataformas digitales si se puede mostrar el impacto positivo de las migraciones, “a través de las plataformas digitales tú puedes mostrar lo que estás haciendo, y combatir esos comentarios negativos. Desde la sociedad civil, tomamos las plataformas digitales como una herramienta más con la cual podemos apoyar a la población en movilidad humana, mostrar su historia victoriosa, cómo nos apoyamos y cómo nos fortalecemos”.
Para cerrar el panel, Isabel Ramos señaló que a través de este estudio “se evidenció la necesidad de respuesta integrales en las que estén distintas voces, distintas visiones, distintos espacios de construcción en donde estén organismos internacionales, los espacios académicos y universidades, la sociedad civil organizada y medios de comunicación que construyen de la mano de los otros espacios de articulación de la palabra pública unas representaciones sociales que tienen repercusiones políticas, económicas y culturales”.
Se espera que los hallazgos de este estudio permitan promover reflexiones profundas sobre la necesidad de accionar con enfoque de género y derechos para poder combatir la discriminación y disminuir las brechas de desigualdad, buscando que las mujeres que viven en el territorio ecuatoriano puedan ejercer plenamente sus derechos en la diversidad y sin dejar a nadie atrás.
Principales hallazgos
Discurso social sobre las mujeres en movilidad humana: discriminación, sexismo, violencia basada en género y estereotipos en Ecuador
Estudio sobre la percepción y construcción del discurso social en redes sociales y comunidades sobre violencia basada en género, sexismo, estereotipos y movilidad humana en Ecuador
En el entorno virtual
• El estudio analizó 24.812 comentarios de las redes sociales de Facebook y Twitter lo cual corresponde a 15.063 perfiles de diferentes usuarias y usuarios de las redes sociales.
• El estudio revela que de los usuarios que emitieron comentarios hacia la población migrante la mayoría fueron expresados por hombres (43,22%), seguido por mujeres (29,14%) y de personas que no registran su género (27,76%).
• Los discursos sociales construidos en torno a las mujeres en situación de movilidad humana fueron positivos en un 31,5%, neutros en un 28,2% y negativos en un 40,4%.
• De todas las cuentas analizadas se registra un 23,6% de comentarios positivos hacia la población en situación de movilidad humana, un 29,8 % de comentarios neutros y un total de 46,6 % de comentarios negativos.
• Respecto a los sentimientos hacia las mujeres en situación de movilidad humana el porcentaje de comentarios positivos fue de un 31,5 %; mientras que los comentarios neutros registran un 28,2 % y negativos un 40,4 %.
• Respecto a los comentarios relacionados con las variables de violencia basada en género, estereotipos de género, sexismo, discriminación por razón de género y nacionalidad y xenofobia hacia la población migrante se identificó un total de 6.056 comentarios en redes sociales; de los cuales el 44,32 % correspondían a usuarios masculinos, el 16,04 % a usuarias femeninas; mientras que el 39,53 % corresponde a usuarios sin identificación de género.
• Respecto a los discursos negativos identificados, el estudio señala que la mayor parte de estos discursos se centran en la migración de nacionalidad venezolana.
• Para describir a las mujeres migrantes se utilizan palabras que son despectivas, y que principalmente las direccionan a trabajos sexuales o del cuidado, lo que limita su posibilidad a acceder a empleo fuera de estas áreas y las ha colocado en riesgo constante de violencia en espacios públicos y privados.
• La mayoría de discursos negativos hacia la población migrante femenina también se basan en la discriminación y xenofobia y están relacionados a los prejuicios por nacionalidad (55, 4%) y el temor a perder el statu quo (31,6%) que implica la pugna por los servicios sociales.
En el entorno territorial
• La mayoría de la población entrevistada sostiene un discurso social negativo dirigido hacia mujeres y niñas en situación de movilidad humana.
• Los participantes hombres y mujeres asumen como normal el trabajo sexual, pues, al momento de preguntarles con qué se les asocia a las mujeres en situación de movilidad humana, respondieron “la prostitución”, esta creencia se fundamenta por una parte, en la consideración de que se ejerce el trabajo sexual por supervivencia, es decir, en la consideración de que la situación de las mujeres migrantes es una situación de precariedad que las obliga a insertarse en ese tipo de trabajo.
• En el discurso social se identificó que la población ecuatoriana tiene una serie de imaginarios fundamentalmente negativos hacia la población en situación de movilidad humana. Estos imaginarios están asociados fundamentalmente a los prejuicios, pues se cree que “viven en las calles”, “son vagos”, “prefieren pedir caridad”, “son delincuentes”, “traen o tienen enfermedades”, “venden o alquilan a sus hijos”, “se apropian de los espacios públicos”, “son agresivos”, etc.
• En segundo orden, se evidenció la preocupación por perder el acceso a bienes y servicios públicos que ofrece el Estado Ecuatoriano, el temor a perder las plazas de trabajo y las condiciones de un empleo adecuado, así, por ejemplo, se concibe que “abaratan la mano de obra”, “quitan el trabajo”, que tienen más beneficios que los propios ecuatorianos, entre otros.
• Respecto a las mujeres migrantes, se evidenció principalmente imaginarios sociales negativos, fundamentalmente cargados de estereotipos de género, así pues, se asocia a las mujeres con el uso del espacio privado, se cree que podrían incorporarse al mercado de trabajo en tareas relacionadas al trabajo informal, el servicio doméstico, de cuidado, limpieza y la cocina. Se cree que “todas son madres”, que tienen la obligación de cuidar del hogar y la familia, que “son dedicadas”, entre otras.
• En torno a las normas sociales, se identificaron seis en los discursos que vinculan las variables de discriminación, xenofobia y violencia basada en género en cada uno de los territorios. Cuatro de estas normas sociales son perjudiciales para las mujeres en situación de movilidad humana y perpetúan la VBG. Estas normas son:
1) Naturalización del trabajo sexual femenino de niñas y mujeres en situación de movilidad humana;
2) Prevalencia de estereotipos de género sobre la imagen de las mujeres en situación de movilidad humana;
3) Cosificación del cuerpo de niñas y mujeres en situación de movilidad humana y
4) Rechazo por razones sexistas de mujeres de la población de acogida hacia mujeres en situación de movilidad humana. Las dos normas sociales restantes son normas perjudiciales para los hombres en situación de movilidad humana y la última para toda la población en situación de movilidad humana, estas son: a) Segregación social hacia hombres en situación de movilidad humana por estereotipos de género y b) Competitividad en el acceso a la protección social.
• Las mujeres migrantes perciben que las normas descriptivas y prescriptivas que configuran las seis normas sociales impactan de manera negativa en los proyectos de vida de las personas en situación de movilidad humana y de manera particular en sus propios proyectos de vida. Estas consideraciones (normas prescriptivas) son un atentado a la integridad sexual, por cuanto, da paso a propuestas o acciones concretas que impactan negativamente en los proyectos de vida de las mujeres y niñas en situación de movilidad humana. En los discursos se evidencian de manera frecuente acciones o actos concretos (normas descriptivas) tales como: solicitud de favores sexuales, propuestas irracionales (venta de niñas) y acoso sexual principalmente.
• Las mujeres migrantes refieren haber sido víctimas de una serie de acciones discriminatorias principalmente por los estereotipos de género, a menudo han sido víctimas de acoso sexual en los espacios públicos, han sufrido intentos de violación o violaciones, han sufrido además explotación laboral, consideran que sus capacidades profesionales son desvalorizadas y que todo ello ha impactado de manera negativa en sus proyectos de vida, además ha influenciado en su salud emocional. (I)