Fue establecido el 10 de septiembre de 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud(OMS). El objetivo de esta proclamación es destacar la gravedad del problema del suicidio y promover acciones basadas en evidencias para su prevención.
Al analizar la evolución histórica entre 2003 y 2026, se observa una clara división: la tendencia global es descendiente, logrando una reducción del 35% en su tasa estandarizada desde el año 2000; por el contrario, la tendencia en Ecuador es ascendente, mostrando un marcado y preocupante incremento en las últimas dos décadas.
Respecto al género, en ambos entornos los hombres se ven significativamente más afectados: a escala global la tasa es 2.2 veces mayor en hombres, mientras que en el contexto ecuatoriano la brecha es aún más drástica, alcanzando el 77.6% de los casos totales.
Finalmente, la distribución por edad revela que la población joven es la más vulnerable. En el mundo, el suicidio afecta principalmente al rango de 15 a 29 años, posicionándose como la tercera causa de muerte en este grupo; en cambio, en Ecuador el impacto se concentra aún más temprano, afectando de forma crítica a los menores de 25 años, quienes representan el 37% de todos los casos registrados en el país.
Provincias con una tasa alta histórica:
Napo (con un promedio de 12.63 por cada 100.000 habitantes), seguida de cerca por Azuay (12.52), Bolívar (12.30) y Orellana (11.36).
Altos porcentajes de suicidio revelan que los jóvenes no han recibido y/o han abandonado estudios de bachillerato y también con estudios de nivel superior inconclusos toman esta trágica decisión; provenientes de hogares disfuncionales en significativo número; y también por carencia de opciones laborales incluso de subsistencia.
También se identifican capas sociales de suicidas que se mantienen en el estándar de la niñez es decir hasta los 11 años y la adolescencia hasta los 18 acorde el artículo 4 del código de la niñez y adolescencia, identifican edades básicas de los seres humanos que hoy desafortunadamente hoy son cooptados por las bandas delincuenciales particularmente de tráfico de drogas, negociación de armas, hurtos y robos entre otros ilictos; por cuanto su condición de innimputables y solo de reeducación interesa a estos grupos al margen de la ley.
Otro de los factores sustantivos en el suicidio se marca en el aspecto psicoafectivo y de estrés que proyectan una salud mental deteriorada y no en pocos casos cotidianamente.
A la fecha el Ecuador cuenta con:
Líneas de Apoyo y Primeros Auxilios Psicológicos
Existen canales de atención telefónica y digital gratuitos y confidenciales para contención de crisis:
* Línea 171 (Opción 6): Habilitada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para brindar primeros auxilios psicológicos y agendamiento de citas en centros de salud.
* Emergencias ECU: Canaliza la respuesta inmediata enviando ambulancias o personal especializado ante intentos autolíticos en progreso.
* Iniciativas ciudadanas: Organizaciones como Anima EC ofrecen soporte gratuito mediante llamadas y chats de WhatsApp especializados en crisis emocionales.
Es indispensable extender la prevención en todo nivel educativo y coordinar con los gobiernos seccionales para que tanto en lo rural como en lo urbano se pueda detectar oportunamente sintomanias que coadyuven a combatir efectivamente este fenómeno que lascera la vida de todos los ecuatorianos y habitantes de nuestro país; y naturalmente debemos extender los centros educativos y de trabajo comunitario de manera emergente. Dr Walter Enríquez Vásquez
