El Día Mundial de la Leucemia este año se centra en cómo puede actuar y ayudarnos a crear conciencia en todo el mundo, para que podamos ayudar a más personas a sobrevivir a este cáncer y mejorar la calidad de vida de los pacientes después del diagnóstico.

Todos los 4 de septiembre se recuerda el Día Mundial de la Leucemia, una campaña iniciada por Leukemia Care en colaboración con grupos de pacientes de todo el mundo, con el objetivo de crear conciencia sobre esta enfermedad y promover un diagnóstico temprano.

Su meta es educar a la población sobre los signos y síntomas de este cáncer en la sangre y, a su vez, busca mejorar el acceso a tratamientos oportunos y visibilizar los retos de quienes la padecen.

En este marco, el Omni Hospital, bajo el lema ‘Crear Conciencia es Cuidarnos’, efectuó un conversatorio con representantes de los medios de comunicación para informar, generar conciencia, promover su cuidado y honrar la valentía de quienes enfrentan esta batalla.

Al menos una docena de pacientes se dieron cita para contar sus experiencias con el tratamiento que les permitió librarse de esa patología, hasta ser catalogados como “personas no oncológicas”.

William Oliveros, jefe de Hematología del Omni Hospital, es el responsable del tratamiento que se han aplicado los pacientes que ahora se encuentran libres de leucemia.

El hemato-oncólogo, William Oliveros, jefe del servicio de Hematología del Omni Hospital, destacó la importancia de acudir al médico con regularidad, llevar una vida sana, ejercitarse, cuidarse para prevenir este tipo de enfermedades.

“A veces hay enfermedades fortuitas que aparecen de un momento a otros como los cánceres, las leucemias, que no dependen de esos hábitos buenos, ahí hay que apoyarnos, tener soporte familiar, acudir al médico especialista y no decaer”, sugirió.

Comentó que todos los cánceres tienen una base genética. “Se altera el ADN, aparecen mutaciones que hacen que la célula deje de ser normal y que tenga esa capacidad de incrementarse y formar tumores, en el caso de la leucemia, crear células leucémicas que invaden los organismos y los comprometen”, aseguró el galeno.

Así mismo, dijo que es una enfermedad curable. “Nueve de cada diez niños pueden curarse de la leucemia linfoblástica aguda; en los adultos, un 70% se curan… en alrededor de seis meses con un tratamiento intensivo y, habitualmente, uno define que está curado el paciente cuando durante cinco años ya no presenta la enfermedad”, enfatizó Oliveros.

Luis Zúñiga toca la campana lo que simboliza que se ha terminado esa etapa de la enfermedad, que ha superado el cáncer.

En el 2018, Luis Zúñiga inició sintiendo una molestia en una encía, luego pasó a una inflamación en las amígdalas, la siguiente semana tuvo que hospitalizarse por una pancreatitis y eso lo llevó a hacerse varios exámenes que al final determinaron que estaba padeciendo de cáncer.

“Me diagnosticaron leucemia mieloide aguda. Pasé hospitalizado cinco meses, recibí cuatro quimioterapias, eso fue hace ocho años y, gracias a Dios, ahora estoy fuera de peligro”, dijo con emoción.

Zúñiga recomienda que debemos ser más cuidadosos, que cada seis meses todos debemos hacernos un examen médico general, que incluya “un buen hemograma” para evitar, prevenir o actuar a tiempo ante esta enfermedad.

María Belén Solórzano es el claro ejemplo de que sí se puede hacer una vida normal al superar la leucemia. Cuando inició su tratamiento era soltera y cursaba su carrera universitaria. Hoy, 15 años después, es una profesional casada y madre de tres hijos.

María Belén Solórzano fue diagnosticada con leucemia cuando tenía 21 años de edad tras unos chequeos que se estaba realizando para aplicarse una cirugía por una desviación del tabique que sufría.

“El doctor encontró algo extraño y me dijo que necesitaba la aprobación de un hematólogo para poder realizarme la operación. Me derivó con el doctor Oliveros y él, luego de unos exámenes, me dijo que tenía una leucemia linfoblástica aguda y que debía internarme de inmediato”.

Es muy importante iniciar con el tratamiento lo antes posible y ayuda más a su curación que el cáncer sea detectado en su etapa inicial. “En mi caso, se identificó que la enfermedad recién empezaba a desarrollarse en mi cuerpo… con las quimioterapias y el tratamiento que me aplicaron, al cabo de dos años terminé con mi tratamiento”,

Quince años después, ahora con 36 años de edad, María Belén Solórzano es madre de tres hijos que incluyen unas gemelas. “A las personas que están pasando por este proceso, quiero decirles que sí se puede después, tener una vida completamente normal y formar una familia”, finalizó.

Hay más de 300,000 muertes causadas por leucemia en todo el mundo y en Ecuador se encuentra en el octavo lugar entre los cánceres más peligrosos, por ello es importante reconocer sus síntomas de alerta:

  • Cansancio extremo, fatiga y palidez constante.
  • Fiebre frecuente o infecciones que no mejoran.
  • Moretones sin causa clara o sangrados en encías y nariz.
  • Dolor en los huesos o articulaciones.
  • Inflamación de los ganglios en el cuello, axilas o ingle.

Por: Geo Jurado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *