El Municipio de Quito ha consolidado un sistema de alerta temprana que combina tecnología, monitoreo permanente y trabajo comunitario para anticipar y responder a emergencias como inundaciones y movimientos de masa, frente a la intensificación de las lluvias y la variabilidad climática.

De acuerdo con Patricia Carrillo, directora Metropolitana de Gestión de Riesgos, el sistema de alerta temprana en la ciudad no se limita a sirenas o alarmas, sino que está estructurado en cuatro componentes fundamentales:

Monitoreo de amenazas
Generación de alertas
Trabajo con la comunidad
Implementación de instrumentos tecnológicos en territorio
Monitoreo en todo el Distrito

Uno de los pilares del sistema es el monitoreo permanente de las condiciones climáticas. Quito cuenta actualmente con 156 estaciones hidrometeorológicas y pluviómetros distribuidos en todo el Distrito Metropolitano, lo que permite vigilar en tiempo real el comportamiento de las lluvias y anticipar posibles riesgos.

“En función de este monitoreo se identifica temas de riesgo, es decir, dónde es la recurrencia de eventos. Y en la recurrencia de eventos tenemos la identificación de las quebradas con mayor problemas”, explicó Carrillo.

En estos sectores con mayor riesgo se implementaron sistemas de alerta más específicos para los vecinos, entre los que constan las quebradas de El Tejado, Caupicho y Shanshayacu.

Actualmente existen ocho puntos críticos con instrumentación especializada, donde se han instalado sensores de nivel de agua, cámaras de videovigilancia, regletas de medición y sirenas.

“Estos instrumentos ayudan a medir los problemas específicos en estos sectores. Cuando se observa un tema de incremento de agua, tenemos un sensor que ayuda a medir el nivel de inundabilidad. Eso me genera una alerta al Centro de Operaciones de Emergencia, que está conectado 24/7. Esta alerta me dice que ya sobrepasó todas las obras de mitigación que hicimos, que ojalá no llegue a pasar, y se emiten alertas a los vecinos para evacuar”, explicó la directora de riesgos.

Participación comunitaria y simulacros

Un componente clave del Sistema de Alerta Temprana es el trabajo con la ciudadanía. En los sectores más vulnerables se han desarrollado planes que incluyen simulacros, capacitación y rutas de evacuación definidas.

Además, la ciudad cuenta con más de 1.800 alarmas comunitarias, que pueden activarse ante distintos tipos de emergencias, incluidas las climáticas. “Eso nos permite estar preparados en cualquiera de los 1.300 barrios”, manifestó la secretaria de Seguridad, Carolina Andrade.

Las autoridades destacan que la preparación ciudadana es fundamental para reducir riesgos, ya que permite una respuesta rápida y organizada ante eventos adversos.

Reducción de emergencias

Debido a la implementación del ‘Plan de Eventos Climáticos para Época Lluviosa’, del Municipio de Quito, existe una reducción en los incidentes provocados por las lluvias entre octubre de 2025 y marzo de 2026, comparado con el mismo periodo entre 2024 y 2025.

16% menos inundaciones
38% menos movimientos de masa
50% menos caídas de árboles
Las autoridades recalcan que, aunque el Municipio ejecuta acciones permanentes, la prevención también depende de la ciudadanía. Mantener limpias las quebradas, no arrojar basura y reportar irregularidades son acciones clave para evitar emergencias.

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