El año 2025 quedará en la historia de Ecuador como un periodo de contrastes: marcado por intensos desafíos políticos, crisis sociales y de seguridad, signos de recuperación económica, avances en salud pública, logros deportivos y expresiones culturales significativas. A la vez, el país vivió lutos colectivos por la partida de figuras emblemáticas de su vida política y cultural. A continuación, un repaso por los hechos más relevantes del año, organizado por ámbitos de impacto.
Política: tensiones, cambios y procesos decisivos
El año arrancó con un clima político de alta expectativa tras las elecciones generales que llevaron al poder al presidente Daniel Noboa, quien enfrentó desde los primeros meses numerosos retos en materia de gobernabilidad y seguridad.
Inicio del año:
Febrero marcó la celebración de elecciones generales, donde, en medio de un contexto de violencia carcelaria y militarización de prisiones heredado de 2024, los ciudadanos votaron para definir la nueva administración y asientos legislativos.
Conflictos e institucionalidad:
En agosto, el Gobierno declaró a la Corte Constitucional como “enemiga del pueblo” en medio de una masiva movilización encabezada por el presidente como respuesta al freno de su agenda de reformas, provocando un choque sin precedentes entre el Ejecutivo y la justicia constitucional.
El malestar social se intensificó con movilizaciones y protestas generalizadas durante octubre contra medidas económicas como la eliminación de subsidios al diésel, lideradas en gran parte por organizaciones indígenas y bloqueos de carreteras.
En noviembre, el Consejo Nacional Electoral organizó una consulta popular acelerada sobre la reescritura de la Constitución, reflejo de profundas tensiones políticas en el país.
Este clima de confrontación política se dio en paralelo a decisiones controvertidas como el cierre temporal de pasos fronterizos en febrero en el marco del proceso electoral.
Economía y salud: recuperación y retos
Economía: señales de recuperación
Tras la recesión que marcó 2024, el 2025 mostró claros signos de rebote económico:
Proyecciones oficiales y estudios privados anticiparon un crecimiento moderado del 1,5 % al 2,8 % del PIB para el año, motivado por el consumo interno y la inversión, consolidando un rebote tras la contracción anterior.
Informes del Banco Central señalaron que la economía creció 2,4 % en el tercer trimestre, impulsada por el dinamismo del consumo de los hogares y la inversión, consolidando señales de estabilización.
Este comportamiento estuvo acompañado de una mejora gradual en la confianza financiera internacional y en los niveles de reservas monetarias, aunque el impacto positivo no fue percibido de manera homogénea por todos los sectores de la población.
Salud: avances institucionales en medio del malestar ciudadano
En el sector salud, Ecuador avanzó durante 2025 en fortalecer sus capacidades técnicas y de respuesta ante emergencias:
En junio, las autoridades sanitarias, junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), priorizaron estrategias nacionales para la vigilancia y control de enfermedades zoonóticas y emergentes, un paso clave en un país con alta biodiversidad y riesgos epidemiológicos.
En marzo, la reclasificación de los Equipos Médicos de Emergencia (EMT) ecuatorianos confirmó que los hospitales móviles y equipos especializados del Ministerio de Salud alcanzaron estándares internacionales para la atención en desastres y emergencias.
No obstante, estos avances institucionales contrastaron con el sentir popular de crisis persistente en el sistema público de salud. A lo largo del año se repitieron denuncias ciudadanas por desabastecimiento de medicamentos, retrasos en cirugías, escasez de insumos básicos y saturación de hospitales, especialmente en provincias de la Costa y la Amazonía. Pacientes y personal sanitario expresaron su preocupación por la falta de presupuesto suficiente y por la precarización de las condiciones laborales, lo que mantuvo a la salud como uno de los temas de mayor sensibilidad social en 2025.
Seguridad y violencia: una sombra permanente
El 2025 fue también un año de profunda preocupación por la violencia y la inseguridad:
La violencia criminal escaló de manera alarmante a lo largo del año, con múltiples episodios de asesinatos y enfrentamientos entre grupos del crimen organizado. Organizaciones internacionales señalaron a Ecuador como uno de los países con mayor tasa de homicidios en la región durante este periodo.
Entre los hechos más dolorosos se registraron ataques como la masacre en Nueva Prosperina (Guayaquil) en marzo, donde 22 personas perdieron la vida en un solo incidente.
Deportes: logros y tragedias
Triunfos internacionales
Ecuador destacó en varias competiciones internacionales:
En los World Games 2025 en Chengdu (China), la delegación ecuatoriana obtuvo una medalla de oro, tres de plata y una de bronce, situándose en una posición destacada en el medallero.
En los Campeonatos Mundiales de Atletismo en Tokio, atletas nacionales consiguieron medallas, incluido oro en lanzamiento de jabalina y bronce en marcha atlética, consolidando el talento de la delegación ecuatoriana.
Ecuador también compitió con éxito en los Juegos Panamericanos Junior, donde obtuvo múltiples medallas en diversas disciplinas.
En diciembre, Quito celebró su primer torneo WTA 125, un hito internacional para el tenis profesional femenino en Ecuador.
Pérdidas en el deporte
No obstante, la violencia afectó al deporte nacional de manera trágica: el defensor Mario Pineida, figura del fútbol ecuatoriano y exseleccionado nacional, fue asesinado en Guayaquil en diciembre, conmocionando al país y al mundo deportivo.
Cultura y sociedad: celebraciones, reconocimientos y arte
Ecuador también vivió expresiones culturales que reforzaron su identidad y proyección internacional:
En julio, la prestigiosa revista Wanderlust eligió a Ecuador como “Destino del Año 2025”, destacando la riqueza natural, cultural y la hospitalidad de su gente, en un impulso al sector turístico nacional.
El Festival Internacional de Artes Vivas de Loja (FIAVLoja) cerró su décima edición con récord de asistencia y una intensa programación que reforzó el papel de las artes escénicas en la región sur del país.
Personajes que marcaron a ecuador y que partieron en 2025
El 2025 también será recordado como un año de despedidas que conmovieron a la sociedad ecuatoriana:
El país se vistió de luto por el fallecimiento de dos expresidentes de la República, Alfredo Palacio González y Rodrigo Borja Cevallos, figuras destacadas en la política y en la historia democrática nacional.
En el ámbito cultural, la emblemática cantante Paulina Tamayo, conocida como “La Grande de Ecuador”, falleció a los 60 años, dejando un legado imborrable en la música popular del país.
En el deporte, la inesperada muerte de Mario Pineida, un referente del fútbol ecuatoriano, estremeció al país.
Estas pérdidas se suman a otros nombres que, aunque no exclusivamente ecuatorianos, resonaron internacionalmente y fueron recordados por el público nacional en 2025.
Tradiciones y celebraciones del 31 de diciembre
Para cerrar el año, Ecuador celebra el 31 de diciembre con una mezcla de tradiciones populares que combinan la fe, la esperanza y la sátira:
En muchas ciudades y pueblos, las familias elaboran muñecos de año viejo, figuras hechas con ropa vieja y material inflamable que simbolizan lo que se desea dejar atrás al iniciar el nuevo año.
A medianoche se realizan quemas controladas de estos muñecos, acompañadas de fuegos artificiales, música y comidas tradicionales como el hornado, la fritada y el colada morada.
También es habitual el ritual de las 12 uvas y las vueltas a la manzana con maletas para atraer viajes y prosperidad en el año entrante.
Estas celebraciones reflejan la mezcla de religiosidad, creatividad y sentido comunitario que caracteriza la identidad cultural de Ecuador.
Finalmente, Ecuador concluye este año con una mezcla de desafíos y esperanzas, con un pueblo que busca consolidar paz social, crecimiento económico sostenible y reconocimiento cultural, mientras honra la memoria de quienes dejaron huella en su historia reciente. Por: Francisco Racines.
