Este documento presenta la situación de desventaja en la que se encuentra la población rural en el Ecuador, principalmente en el acceso a la alimentación, nutrición, salud y educación. Los impactos del COVID-19 agravaron esta realidad, tal como lo evidencia la Encuesta sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición desarrollada en el marco del Proyecto Siembra Desarrollo IDRC – RIMISP.

Las consecuencias de la crisis sanitaria, así como las soluciones que se podrían implementar desde las políticas públicas para favorecer la seguridad alimentaria y nutricional de las zonas más afectadas, fueron analizadas desde el Grupo de Diálogo Rural Territorial. En sus espacios de debate sobre los efectos del COVID-19 en la agricultura familiar y la seguridad alimentaria, se identificó a la Alimentación Escolar como una opción para combatir la desnutrición y la inseguridad alimentaria. En ese contexto, este trabajo también presenta las estrategias que se construyeron para una implementación eficiente y oportuna de este enfoque.

Hallazgos principales:

-La Alimentación Escolar basada en productos locales genera un efecto multiplicador para el crecimiento económico. Reduce la tasa de deserción escolar y el trabajo infantil, además permite mejorar la capacidad del aprendizaje de los estudiantes.

-Desde la lógica territorial, la agricultura familiar campesina debe ser promocionada como un sector que destine sus productos frescos a la provisión de alimentos de las escuelas y centros de educación infantil rurales locales y que complementen la alimentación escolar promovida bajo modalidad nacional. Para lograr esto, es necesaria la intervención de la política pública.

Carol Chehab, directora de la oficina de Rimisp en Ecuador, explicó que esta estrategia elaborada en los debates del Grupo de Diálogo Rural, consiste en establecer un programa masivo de Alimentación Escolar, con la participación de los pequeños agricultores de cada zona, «quienes entregarían su producción a las escuelas locales. De esta manera se ampliaría el desayuno escolar, que ya lo reciben actualmente, a un almuerzo con verduras, hortalizas, cereales y proteínas producidos por los propios padres de familia y adquiridos por el Ministerio de Educación, la Secretaría de Nutrición, etc. Se forma así un círculo virtuoso, en el que ganan los niños y jóvenes de los territorios rurales, con una mejor alimentación, y se fortalece la Agricultura Familiar.

Chehab, además indicó que, Dentro del trabajo realizado por Rimisp dentro del Proyecto Siembra Desarrollo, se han identificado graves condiciones de desventaja de la población rural en el ámbito de la nutrición.
«Existen datos alarmantes, por ejemplo 1 de cada 2 niños indígenas padece desnutrición en la ruralidad ecuatoriana».

El documento adjunto también puede ser consultado aquí:
https://www.rimisp.org/wp-content/uploads/2022/08/Policy-Brief-Alimentacion-Escolar-ajustado.pdf

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